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Diego Loayza

“Siempre tuve una inclinación hacia la imagen como vehículo de sentidos”

Diego Loayza Minaya es un artista de la pintura que desde 2005 intenta materializar sus sentimientos hacia esta forma de hacer arte y que lo demostró en la exposición que presentó entre el 7 y 21 de junio en el espacio “La Lagarta”, en el tradicional barrio de Sopocachi.

La muestra se denominó “Mujeres imaginarias y otros fantasmas”, donde exhibió algo de lo que persigue, fiel a sus sentimientos.

El joven pintor, en una entrevista corta pero precisa, habló en torno a lo que persigue.

LG: ¿CÓMO SURGE ESTA PASIÓN POR LA PINTURA?

D: Siempre tuve una inclinación hacia la plástica y hacia la imagen como vehículo de sentidos. La pintura al óleo aparece como la forma más libre, íntima y animal de producir imágenes.

LG: ¿QUÉ INFLUENCIAS RECIBISTE PARA QUE TE APEGUES A ESTE ARTE?

D: En mi familia siempre estuve rodeado de arte. Mi tío Antonio Mariaca dejó una impronta imborrable con sus lienzos extraordinarios. Mi tío Ariel Mariaca es pintor y restaurador, mi tía Marcela también es artista plástica y creadora insaciable. Sin embargo, el cine fue el primer gran impacto que tuve para decidirme a producir y no solo a degustar o analizar obras ajenas. Conocer la obra de David Lynch y David Cronenberg me llevó ineluctablemente a conocer a Francis Bacon. A partir de ahí me convencí de que las imágenes y sus sentidos son transversales a los diferentes campos artísticos. A partir de Bacon se me abrió un mundo lleno de estímulos, peligros y desafíos. Posteriormente, en Buenos Aires, me enfrenté al “Baño de Venus” de William Adolphe Bouguereau y me dije: “Necesito pintar”. Más que a alguna premisa teórica, mi determinación para pintar responde a una necesidad visceral, por así decirlo.

LG: ¿QUIÉNES HAN SIDO TUS CULTORES?

D: Difícil pregunta… prefiero no responder para no decir alguna sandez.

LG: ¿QUÉ TIPO DE PINTURA HACES?, ¿A QUIÉN TE APEGAS MÁS, DALÍ POR EJEMPLO?

D: Cada vez descubro más pintores que me “tocan la patata”. Dalí no me gusta y nunca me gustó (eso no quiere decir que niegue su estatus de maestro y sus habilidades con el pincel). Me parece que los pintores que evitan la mancha, el grumo, la pasta, la viscosidad, en pocas palabras, el rastro de la hechura, se sirven de la pintura como un simple medio (y en cierta medida la desprecian al jactarse de su capacidad de someterla) para llegar a vislumbrar su “realidad” (sea esta realista, hiperrealista o surrealista) fetichizada: en este caso el espectador debe olvidar el “medio” para entrar en esos paisajes oníricos y concupiscentes de una psiquis superdotada. Su maestría técnica es innegable y para sacarse el sombrero, pero la pintura como materia puede ser un fin en sí. Aunque parezca contradictorio, tampoco me conmueve mucho el arte abstracto. Creo que hay un punto intermedio entre estos dos extremos: entre el fetichismo de lo representado (Dalí, Botero, Magritte etc.) y la idolatría metafísica de la forma pura que se encuentra en poetas como Francis Bacon, Chaim Soutine o el mismo Picasso en Europa o Víctor Humareda y Cecilio Guzmán de Rojas en nuestro continente. En ellos se denota una libertad plástica y un compromiso con la materia del pintor sin alejarse de la figura, aventurándose a la dialéctica de la transfiguración.

“LA IMAGEN FEMENINA SIEMPRE ME PARECIÓ DIGNA DE SER RETRATADA”

LG: ¿CUÁNTAS EXPOSICIONES LLEVAS HASTA EL MOMENTO?

D: He participado en tres exposiciones colectivas, pero “Mujeres imaginarias y otros fantasmas” es mi primera exposición individual, digamos, conceptual o temática.

LG: ¿CÓMO SURGE “MUJERES IMAGINARIAS Y OTROS FANTASMAS”?

D: En la propia dinámica de aprender a pintar -siempre se está aprendiendo, sino no tendría chiste- me fui acomodando con mucho gusto al formato del retrato. La imagen femenina siempre me pareció digna de ser retratada. En este caso recurrí a un método parecido al del cine o la literatura, crear, parir personajes ficticios y retratarlos para darles vida propia como en una novela o un cuento. La muestra se llevó adelante en La Lagarta, una galería de arte óptima (el montador Juan Conde es un excelente profesional) y cabal para el formato y el número de obras que dispongo.

LG: ¿EN QUÉ TE MOTIVAS PARA ESA TEMÁTICA?

D: Fue un proceso. Al principio, ignorante y osado, me puse a pintar interiores, paisajes, grandes formatos, etc. Poco a poco me fui dando cuenta del valor de lo pequeño y de la importancia del detalle, las proporciones y las sutilezas del rostro, el valor de la expresión, etc. Eso no quiere decir que en algún rato no me aventure a escalas mayores, pero lo haría con otro bagaje y mucha más humildad, sin duda.

LG: ¿QUÉ OBJETIVOS TE HAS PROPUESTO PARA SEGUIR ADELANTE CON ESTE TIPO DE INICIATIVAS?

D: Quizás mayores formatos y una simplificación de la paleta cromática.

DATOS

NOMBRE COMPLETO: Diego Andrés Loayza Minaya

LUGAR DE NACIMIENTO: La Paz, Bolivia

ESTUDIOS: Licencia en sociología

DESDE CUANDO EN LA PINTURA: 2005

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Su estreno es este 11 de julio

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