EDITORIAL    

Los viajes presidenciales

Si revisamos estos 12 años de Gobierno del presidente Evo Morales, lo vemos rompiendo el récord de viajes al exterior en comparación con sus homólogos del subcontinente, con diferentes motivaciones, muchas bastante cuestionables. Es indudable que 12 años de ejercer el poder es un tiempo de gestión mayor al de cualquiera del resto de presidentes sudamericanos, pero la frecuencia de sus ausencias no admite competencia.

Para estos periplos le ayuda la compra de un avión -podría decirse de última generación- con un coste de alrededor de 40 millones de dólares. Sin duda esto resguarda la dignidad presidencial, aunque no faltan primeros mandatarios vecinos que con fines oficiales viajan en líneas comerciales. Lejos de maltratar su investidura, los muestra con un gesto de austeridad y buen sentido. En cambio, la nave aérea oficial gasta $US 5.000 por hora de vuelo, significando un presupuesto caro para un país pobre.

Si a lo anterior se suma la guardia de corps que le acompaña o su equipo de fútbol, los funcionarios, los viáticos, los sueldos de la tripulación, etc., la cuenta es salada. Se objeta al Presidente que algunos de sus viajes han sido planificados con miras a torneos futbolísticos de importancia -conocida su afición a esta práctica- como el Mundial de Sudáfrica en 2010, el Mundial de Brasil en 2014 y, ahora, lo tenemos rumbo a Rusia para concurrir al Mundial en ese vasto territorio, amén de entrevistarse con su homólogo Vladimir Putin.

Oficialmente se dice que con estos viajes se busca obtener importantes inversiones y mercados, mas no se han visto concretados esos objetivos, al margen de acuerdos protocolares de intenciones. Es así que lo tendremos en Rusia el 13 y 14 de junio; en La Haya el 16 y el 17 para revisar la contra memoria en la demanda chilena por el Silala. No se ve la necesidad de este viaje, ya que, como en el tema marítimo en ese Tribunal, su presencia no ha significado aporte para la causa y este es más tema atingente al Canciller. Enseguida de Rusia, el Presidente se trasladará a China; se presume para el incremento de la deuda externa en $US 7.000.000, según tratativas anteriores.

En días previos la prensa publicó que el Primer Mandatario tiene alrededor de 4.500 horas de vuelo, tanto al exterior como al interior del país. Éstos últimos también suponen gasto del Tesoro Nacional, sea por el avión presidencial o por helicóptero. Por supuesto que, con referencia al interior y provincias, una gran mayoría de llegadas se originan en promoción política personal o se dirigen más propiamente a una campaña electoral próxima o lejana, pero siempre campaña. Se dice que desde su llegada al poder, el presidente Morales dedica enorme tiempo a dicha actividad, al paso que su presencia en Palacio se ve reducida.