OPINIÓN    

Un buen gabinete ministerial

Álvaro Numbela Tejada

El equipo de Ministros presididos por el presidente -celosamente integrado por un solo color- es para tener buenos resultados para la sociedad. En la conformación del gabinete, se ha prometido moderación, profesionalismo y, sobre todo, un buen criterio. Sin embargo, una cuestión universitaria de El Alto tira por la borda a los buenos servidores de la sociedad boliviana.

LA EXPECTATIVA PENDIENTE

Está claro que para tratar lo que corresponde a Bolivia en su conjunto, se debe decidir con todos los bolivianos. Consiguientemente, es preciso AVANZAR con el diálogo en la mano y la Constitución en la otra.

De momento -en la cuestión universitaria- no se ha podido advertir un gesto de buena voluntad y confianza, en el presidente Evo Morales. Un gesto tendente “a COORDINAR la acción de los Ministros de Estado”, como manda el Art. 172 de la Constitución. Tampoco ha querido generar expectativas para la Universidad de El Alto, la que mantenía hasta el 5 de junio de 2018 “la posición correcta de dialogar directamente con el presidente Evo Morales” (1).

El tratamiento elemental de la cuestión presupuestaria está considerada como el principal problema de El Alto. La turbulencia generada muestra que no se da aquella coordinación que la ley señala. Por esta razón simple y fuerte a la vez, El Alto exige ansioso lograr un gobierno veraz que maneje la verdad. Un gobierno que encumbra a toda la nación, tan igual para los aliados (MAS) como para los rivales políticos.

REFORZAR LA ESTABILIDAD

La Asamblea Nacional podrá tender la mano pero no podrá definir el manejo del dinero, menos la modificación de la Ley. La Asamblea Nacional deberá intentar -cuando menos- que se produzca el encuentro entre el gabinete ministerial y la Universidad. De manera que, para todos los casos, el presidente del gabinete ministerial deberá dialogar con todas las autoridades autónomas, con los líderes de las formaciones parlamentarias, y con los agentes (empresarios) económicos y sociales. Lo cual tiene que ser así, ya que el presidente cuenta con una mayoría de ministras y ministros de larga experiencia, exhibiendo de este modo la independencia que la ley le señala con respecto a las intromisiones de opositores, de imperios, de derechistas, etc. De esta manera el presidente podría contar con un ejecutivo capaz de resistir toda una legislatura; dado que, además tiene toda una Asamblea Legislativa que no le impide. El propio presidente debe dirigir la cuestión, porque también se verá implicado el resto de ministros, por ser una cuestión transversal. Así se trabaja institucionalmente, con respeto al orden establecido y la libertad que prevé la Constitución.

Un buen gobierno con su trabajo cotidiano está en la Dialéctica del Orden y del Movimiento. Tarea necesaria e indispensable para la estabilidad política, económica y constitucional, apoyándose siempre en los dictámenes sociales. Ellos son tan fuertes que pretenden subordinar a su servicio la finalidad del Poder de Estado. En este sentido, el Estado es el instrumento que asegura la regulación de lo que quiere el pueblo, conforme a su natural coherencia de desarrollo, de crecimiento y de la expansión que polariza su dinamismo.

1.- EL DIARIO: Se cumplió el primer día de paro cívico en El Alto. La Paz, 5 de junio de 2018, Pág. 1.

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