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Nicaragua

OEA y ONU condenaron violencia de Gobierno

• Siete personas liberadas denuncian torturas en delegación policial en Matagalpa

Managua.- La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Organización de Naciones (ONU) condenaron ayer la violencia en Nicaragua, que solo el pasado fin de semana causó unos 20 muertos, y pidieron el desarme “urgente” de los grupos “progubernamentales”.

La CIDH y la Oficina Regional para América Central del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) expresaron en un comunicado que “condenan enérgicamente los graves hechos de violencia ocurridos en diferentes zonas de Nicaragua este fin de semana, que han dejado alrededor de 20 personas fallecidas, entre ellas, al menos dos policías, y decenas de heridos”.

“Asimismo, la CIDH y la Oficina Regional del Alto Comisionado reiteran el llamado al desmantelamiento urgente de los elementos armados progubernamentales”, indicaron los organismos, en referencia a los grupos parapoliciales, paramilitares y fuerzas de choque oficialistas.

DERECHOS HUMANOS

Rechazaron, además, “la estigmatización y persecución de personas defensoras de derechos humanos y otros actores en el proceso de diálogo nacional” entre el Gobierno y representantes de la sociedad civil, cuyo objetivo es superar la crisis que ha dejado más de 300 muertos en menos de tres meses.

Según la agencia EFE, la CIDH y Acnudh recordaron al Gobierno de Nicaragua “sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos”, entre ellas que “el Estado es responsable de garantizar la seguridad, el derecho a la vida y el ejercicio de los derechos humanos de toda la población”.

“Cualquier operativo que lleven a cabo las fuerzas de seguridad debe ajustarse al uso razonable y proporcional de la fuerza”, agregaron.

LISTA DE FALLECIDOS

La CIDH y Acnudh alegaron que el “Estado de Nicaragua debe ofrecer el listado de todas las personas fallecidas y heridas en estos operativos, y realizar de forma inmediata, expedita y debida una investigación de los responsables por estos hechos”.

También repudiaron “enfáticamente” las agresiones físicas y verbales del lunes contra varios líderes de la Iglesia católica, entre ellos el nuncio Stanislaw Waldemar Sommertag, y periodistas locales en la ciudad de Diriamba.

Además “alertaron” de la “campaña de estigmatización” sufrida por la Iglesia Católica por “sus labores de protección a la integridad física de las personas manifestantes” y por su rol de mediadores en el diálogo.

En su declaración exhortaron al Gobierno del presidente Daniel Ortega “a que se abstenga de hacer declaraciones públicas” contra los defensores de los derechos humanos, ya que esto puede incentivar la violencia en contra de las personas en razón de sus opiniones.

Con más de 320 muertos en menos de tres meses, de acuerdo con cifras de organismos humanitarios locales, Nicaragua atraviesa la crisis sociopolítica más sangrienta desde la década de 1980, con Ortega también como presidente, reportó la agencia EFE.

Las protestas contra Ortega iniciaron el 18 de abril, por unas fallidas reformas a la seguridad social y se convirtieron en un reclamo que pide la renuncia del mandatario, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción en su contra.

TORTURAS

La prensa reflejó la libración de siete personas en Matagalta. Las víctimas narraron que estuvieron recluidos en una celda reducida llena de excremento y orina, antes que los mandaran a la calle descalzos.

Entre los liberados están los primos Kevin Zeledón Treminio, de 25 años y Léster Treminio, de 27, ambos de nacionalidad estadounidense; por lo que en las gestiones para la liberación se habría involucrado la Embajada de los Estados Unidos en Nicaragua, así como la iglesia y el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), señaló el sacerdote Erick Díaz, vicario de la Parroquia San José en Matiguás.

Según el religioso, fueron nueve las personas detenidas la mañana del sábado 7 de julio, horas después que pobladores autoconvocados abandonaron un tranque que sostenían frente al cementerio municipal. “La caravana de la muerte llegó con armas de alto calibre, armas de guerra y fueron casa por casa buscando, y se trajeron a la gente que nada tenía que ver con las protestas”, mencionó al medio nicaragüense el padre Díaz.

A los otros siete los llevaron a Matagalpa, sin que sus familiares supieran. Mildred Raque Urbina, de 26 años, fue una de las detenidas. Ese día, su mamá María Isabel Urbina, declaró que “solo por levantar una bandera azul y blanco se la llevaron detenida, amarrada, la desnudaron, la golpearon, no sabemos el destino de ellos o para dónde se los llevaron”, dijo en ese momento la madre de la joven.

DIÁLOGO

El Nuevo Diario público el pronunciamiento de los obispos, aglutinados en la Conferencia Episcopal, quienes anunciaron ayer que el diálogo en Nicaragua continuará en los próximos días y descartaron abandonar esa mesa, pese al ataque verbal y físico que sufrieron en Carazo.

La decisión la tomaron los obipos este martes tras una reunión de seis horas en el Seminario de Fátima, en Managua.

Además, la información ha sido confirmada por monseñor Carlos Herrera, obispo de Jinotega, quien brindó declaraciones a medios de comunicación.

«Va a continuar (el diálogo)... nos unimos a tanto dolor y sufrimiento de tantas personas que han sufrido esta violencia, unidos con paciencia y humildad», declaró ayer Herrera.

El religioso explicó que el diálogo en Nicaragua es un medio que permite tratar de frenar los actos de violencia. (Agencias)

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