OPINIÓN    

Necesidad de combatir la hipersexualización infantil

Luis Enrique Jara Jara

La hipersexualización es la tendencia a enfatizar el valor sexual de la persona por encima de cualquier otra cualidad. Esta tendencia se extiende con trágica rapidez a la infancia, acabando con ella. (Celia Rodríguez Ruiz).

La hipersexualización condena a nuestros niños y sobre todo a las niñas, buscando el imposible cuerpo y aspecto perfecto. Vemos a niñas, ante la mirada pasiva de sus padres y la sociedad, asumiendo patrones y valores que no les corresponden por su corta edad. Tales valores y principios son superficiales y no llegan al fondo de ellos.

Este patrón se ve en nuestra sociedad y se usa a medios de comunicación para transmitir mensajes que nos hacen comprar y consumir algunos productos y lo peor es que nos hacen comportarnos y sentir de un modo específico.

Para prevenir la hipersexualización infantil debemos empezar por analizar qué valores transmiten los padres.

- No es el único modelo que reciben los niños, pero debe ser libre del patrón de hipersexualización.

- Es nuestro trabajo comprobar a cuáles contenidos acceden por televisión o Internet y si son apropiados para su edad.

- Es necesario desarrollar su sentido crítico. Podemos clasificar medios, pero no podemos eliminarlos. Los niños van a conocer el mundo y la sociedad en la que se mueven, pero es nuestra labor otorgarles las herramientas necesarias para moverse en él.

- La comunicación es importante para explicarles y escuchar sus interpretaciones.

- Se debe transmitir valores como caridad y respeto, ya que los valores que tienen las personas valen más que los adornos y el atractivo físico.

- El desarrollo de un autoconcepto que englobe a la persona de manera integral servirá de base para una rica autoestima.

La hipersexualización se alimenta de:

- La publicidad: es frecuente ver a niñas posando y actuando como adultas, como si fueran modelos. En Francia y otros países eso está prohibido, pero los medios están inundados de comerciales, anuncios y revistas con pequeñas adultos.

- Ropa: la industria de la moda promociona y vende ropa inapropiada para las pequeñas (minifaldas, tops e incluso lencería o tacones).

- Series de televisión y programas cuyos protagonistas están excesivamente maquilladas y vestidas de forma exagerada.

- Videoclips que no deberían ser vistos por menores, en ocasiones protagonizados por sus ídolos.

- Videos donde se ve a niñas haciendo tutoriales de cómo maquillarse.

- Salones de belleza donde las niñas se pueden comportar como pequeñas adultas y pedir tratamientos faciales, etc.

- Concursos de belleza en televisión, con bebés y hasta adolescentes, donde las mamás hacen lo imposible para ganar, transformando a las niñas con maquillaje, pelucas, pestañas postizas, incluso las someten a dietas.

Recientemente el Concejo Municipal de La Paz aprobó la Ley Municipal de Prevención y Protección de la Integridad Sexual de Niñas, Niños y Adolescentes. Entre los puntos más ponderables está la prohibición a la realización de concursos de belleza para niñas, niños y adolescentes; se prohíbe la realización de desfiles de moda en los que participen menores de edad; se prohíbe la publicidad que utilice la imagen de niñas, niños y adolescentes. Incluso se debería prohibir que en entradas folklóricas participen menores de edad, porque adoptan actitudes, vestimentas, maquillajes y peinados que no corresponden a su edad.

Según la Criminología y Psicología Criminal, con probabilidad aquel que hipersexualiza a un menor se vuelve indirectamente cómplice de un agresor parafílico y a los menores los predisponen como víctimas provocadoras, pasibles a una agresión de tipo sexual.

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