ECONOMÍA    

Al conmemorar la batalla de La Tablada

Tarija con desempeño económico negativo

> Los bajos precios del petróleo en el mercado internacional redujeron sus ingresos del departamento tarijeño y, por ello, un PIB negativo, por tres años consecutivos, hasta el 2017; el INE aún no publica del 2018

Al cumplir una nueva conmemoración de la batalla de La Tablada, Tarija muestra un desempeño negativo, que se refleja en sus principales indicadores, a pesar de las declaraciones de autoridades nacionales sobre los recursos que recibió la región en los últimos 13 años, de alrededor de 5.000 millones de dólares.

En ese marco, el ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, aseguró que Tarija celebra en un contexto económico diferente al de los años neoliberales.

“En el período 2006 – 2018, el departamento de Tarija recibió $us 5.000 millones por concepto de renta petrolera. Entre los años 2019 y 2025, la renta petrolera calculada será de $us 2.700 millones”, manifestó Sánchez.

Eso muestra la gasificación del departamento tarijeño, y la administración de los recursos estuvo en manos afines del partido de Gobierno, y en estos últimos años recién pasaron a la oposición, pero sin recursos.

Una publicación de la Fundación Milenio muestra que el Producto Interno Bruto (PIB) del departamento de Tarija, su tasa de variación fue de -3,7 por ciento en 2017 respecto a 2016, una contracción por tercer año consecutivo.

De las principales actividades económicas ha sido el sector de transporte, almacenamiento y comunicaciones el de mayor dinamismo con un 5,5 por ciento de crecimiento; le siguen en importancia los establecimientos financieros con 5,1 por ciento y los servicios comunales con 4,8 por ciento

Si bien nueve de las once actividades observadas registraron un aumento en su valor, no alcanzaron para compensar la caída de la construcción de -1,7 por ciento y, principalmente, de la actividad hidrocarburífera (petróleo crudo y gas natural) de -11,4 por ciento.

Esa última, al igual que el PIB total tarijeño, se contrajo por tercer año consecutivo, aunque a tasas crecientes: en 2015 -1,6 por ciento, en 2016 – 8,7 por ciento y en 2017 -11,4 por ciento; lo más probable es que la gestión 2018 haya cerrado igualmente con una cifra negativa, pero el Instituto Nacional de Estadística (INE), recién publicará el dato.

ECONOMÍA “GASIFICADA”

La relevancia de los hidrocarburos en general y de gas natural en particular, durante la última década, se hace evidente si se observa el comportamiento del PIB departamental sin esta actividad, ya que las tasas se moderan. No obstante, no solo los hidrocarburos tienen una gran incidencia en la economía de Tarija sino también los impuestos contabilizados en el PIB departamental.

En efecto, si se contabilizan todas las actividades económicas con excepción de los hidrocarburos (además de los impuestos), el panorama global cambia significativamente. Así calculado, en 2006 se habría crecido en 3,0 por ciento, la tasa más alta entre 2006 y 2017, con un descenso los siguientes años, pero manteniéndose entre el 0,4 y 1,5 por ciento desde 2010.

De esta forma, el promedio de la variación del producto tarijeño (sin hidrocarburos y sin impuestos), entre 2006 y 2017, sería 1,5 por ciento.

Este dato es sumamente preocupante porque enseñaría que el periodo de bonanza por el que pasó el país y el departamento de Tarija en particular, gracias a las extraordinarias cotizaciones de las materias primas, no se transmitió al resto de su economía, permaneciendo ésta débil y rezagada.