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SALUD

Cuidados en un embarazo de alto riesgo

En ocasiones se cree en el embarazo es sinónimo de enfermedad, porque se lo asocia a múltiples síntomas como: nauseas, vómitos, decaimiento, dolor de mamas, dolor lumbar y dolor en vientre bajo, en particular durante el primer trimestre. Siendo la recomendación no hacer esfuerzos físicos para evitar el riesgo de aborto

La ginecóloga Esther Lecoña afirma que un embarazo de alto riesgo es aquel que tiene mayor posibilidad de presentar problemas para llegar a término, tanto desde el punto de vista de la madre como del bebé, por tanto debe ser controlado durante la gestación, parto y postparto para evitar cualquier eventualidad.

“Se denomina embarazo de alto riesgo obstétrico cuando se asocia con complicaciones que puedan presentarse, como enfermedades de base entre las que están: hipertensión (preeclamsia), diabetes, infecciones urinarias y sangrado vaginal. También se incluye la cesárea cuando son más de dos bebés, pues se corre el riesgo de romper el útero en el trabajo de parto”, advierte Lecoña. En medicina se maneja dos definiciones de riesgo: el absoluto y el relativo que está relacionada con otros factores, uno de ellos es la edad, por ejemplo una mujer de 40 años que por primera vez será madre tiene mayor tendencia a tener hipertensión y por lo general no tiene parto normal, sino cesarea.

“Se dice que la edad ideal para tener un embarazo está entre los 20 a 35 años, cuando el cuerpo de la mujer está maduro y la función ovárica se preserva, pero de ahí en adelante va decayendo y es cuando la gestación tiene otro tipo de complicaciones por diversos factores”, dice la ginecóloga.

FACTORES DE RIESGO

Entre los factores de riesgo durante el embarazo en el primer, segundo y tercer trimestre están los que se describen a continuación:

Preeclamsia.- Se define como la aparición de la hipertensión después de la semana 20 del embarazo. Consiste en una enfermedad característica de este estado y como tal debe ser tratada, porque de lo contrario puede provocar graves complicaciones para la madre y el bebé.

Diabetes gestacional.- Este tipo de diabetes aparece por primera vez cuando una mujer está embarazada y desaparece cuando nace el bebé. La misma que una vez que es detectada puede dar lugar a la aparición de una diabetes tipo 2 por ello es importante hacer una medición continua del azúcar.

Infecciones urinarias.- Incluye una variedad de condiciones que se clasifican en infecciones bajas (bacterias asintomáticas y cistitis) e infecciones altas (en riñón) que si no se trata a tiempo pueden dar lugar a partos prematuros o recién nacidos de bajo peso, falla renal e incluso muerte fetal.

Sangrados.- En algunos casos existen manchas de otras tonalidades que no son rojas que se producen por diferentes razones en el embarazo, pero si es rojiza y abundante de inmediato se debe acudir al médico porque puede tratarse de un aborto espontáneo o un embarazo ectópico.

Embarazo adolescente.- Tiene un riesgo relativo en casos de niñas entre 14 a 15 años por el hecho que su cuerpo no está maduro para albergar al bebé. Es indispensable un control prenatal oportuno y rígido. Y en menores hay más peligro, porque el útero no tiene un tamaño normal para hacer el trabajo de parto y peor aún el albergar un embarazo. Estos casos son muy especiales y de índole legal.

CONSEJOS

La recomendación principal es llevar un control prenatal riguroso para evitar cualquier riesgo: 1) Asistir a todas las citas médicas, 2) Practicarse las pruebas necesarias, 3) Respetar el horario de recetas y 4) Absolver todas sus dudas en la consulta con el médico tratante.

Lecoña asegura que dependiendo de cada caso en particular, el reposo es aconsejable cuando la embarazada tiene preeclampsia. Caso contrario la paciente va a engordar el doble, porque su metabolismo necesita estar en actividad, lo que no quiere decir que tenga levantar pesos, garrafas o caminar con tacos altos que la puedan llevar a partos prematuros.

“Siempre se recomienda a las señoras que durante el embarazo no debe haber ni una gota de sangre y si existe debe diagnosticarse el origen de inmediato para evitar los abortos, inflamación o infecciones en el útero. En otros casos, obedece a casos de placenta previa”, explica la ginecóloga.

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