EDITORIAL    

Incertidumbre económica el 2019

El pueblo boliviano se encuentra frente a un año nuevo con características económicas (y no menos políticas) insospechadas que obligan a tomarlas en cuenta de manera oportuna, del tal forma de enfrentar ese porvenir y superar o estudiar, por lo menos, los efectos negativos que podría traer esa situación.

Entre otros indicadores se encuentra el déficit fiscal que ya dura seis años consecutivos y no tiene visos de ser controlado. Otro aspecto es la deuda externa que está en los 10 mil millones de dólares y podrá subir este año a los 12 mil millones, sin que se considere la línea de crédito de 7 mil millones de dólares de China, lo cual haría llegar esa deuda al exterior a 19 mil millones de dólares, una suma jamás registrada en la historia de Bolivia.

De otro lado, la deuda interna no es menos angustiosa, la misma que podrá pasar de los 9.100 millones de dólares, en caso que se cumpla la transferencia de los recursos de los Fondos de Pensiones privadas a favor de la Gestora Pública estatal y la tentación de usar tales recursos en fines no autorizados. La suma de esas deudas es realmente astronómica.

En cuanto a la emisión de moneda, se disparó en 2017 a 7.39% por encima del PIB (que alcanzó al 4.2 %), mientras esa emisión fue de 0.51% el 2016, cuando el PIB fue de 4.3%. Se agrega que el año 2017 la emisión monetaria alcanzó a Bs. 69.565.5 millones, mientras el año anterior solo alcanzó a Bs. 63.139.2 millones, lo cual significa que la economía fue inundada con medios de pago inflacionarios, sin respaldo del proceso social de reproducción. Se anota que el medio circulante subió de 63.139.2 millones el año 2016 a 69.565.5 en 2017.

De mantenerse el crecimiento de la economía, de la cantidad de dinero circulante, el exceso de liquidez y el endeudamiento increíble del Banco Central, podrían darse las causales para un directo y mayor déficit fiscal, expansión del medio circulante y la inflación y, por tanto, acelerar la amenaza de una agresión económica general.

A esos datos se debe agregar la palabra autorizada de la Asociación de Bancos, que anotó que existe menor crecimiento del ahorro, que afectará a los créditos, y de la Confederación de Empresarios Privados que anticipó que el 2019 será un año de incertidumbre, mayor desaceleración de la economía y menor inversión privada.