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El país eroga millones en agrotóxicos

Glifosato, el mayor herbicida en Bolivia

Es el de mayor aplicación en Bolivia. Varios países han prohibido su uso entre ellos, Sri Lanka e Italia. Investigaciones especializadas dicen que puede ser un compuesto cancerígeno que provoca malformaciones y abortos espontáneos.

En el período 2013-2016, las importaciones de plaguicidas desde Bolivia alcanzaron 895 millones de dólares, por la compra de 162 mil toneladas, registrando el pico más alto en 2014.

En 2015, los productores de Santa Cruz destinaron más de $us 280 millones para la importación de agroquímicos entre ellos, plaguicidas, pesticidas, fertilizantes, insecticidas, fungicidas y sustancias afines.

Al primer mes del 2017, las importaciones de estos productos superaron los 21 millones de dólares, y el volumen ascendió a tres mil toneladas, dijo un informe del Instituto Boliviano de Comercio Exterior, Ibce.

Un mercado negro de agroquímicos localizado en la población de Montero próximo a la ciudad de Santa Cruz, ha alertado a las empresas que legalmente importan estos insumos. Allí se transan volúmenes importantes dicen los empresarios quienes observan la pasividad de las autoridades para frenar su comercio.

GLIFOSATO

Según el Colegio de Ingenieros Agrónomos de Bolivia, el agroquímico más importado en el período señalado (2015) fue el glifosato utilizado principalmente en las plantaciones de soya.

El año pasado, el área de cultivos de la oleaginosa se aproximó al millón de hectáreas, con una productividad de alrededor de dos toneladas por hectárea, muy lejos de Brasil que supera cinco toneladas.

La soya es el único evento autorizado en 2005 que puede aplicar semilla transgénica. Cursa en el Gobierno una propuesta del sector privado cruceño para ampliar el acceso a semilla transgénica a la soya (contra la sequía e insectos) además de algodón, maíz y caña de azúcar.

En la gestión 2016 se importaron plaguicidas desde 31 países, siendo, China, Argentina y Brasil los principales proveedores del país, los cuales acumularon el 68% del total importado. Durante ese año se importaron más de 71 millones de dólares en herbicidas, siendo estas los principales plaguicidas importados, le siguieron los insecticidas (62 millones) y por último, fungicidas (61 millones).

La utilización masiva e inadecuada de la mayoría de los insecticidas y herbicidas en los campos de producción provoca la muerte por intoxicación de unas 200.000 personas al año.

En el estudio titulado “Informe de la Relatora Especial sobre el derecho a la alimentación”, de Naciones Unidas, se determinó que casi 99% de estas muertes ocurre en países en desarrollo, donde la salud, la seguridad y las regulaciones ambientales son más débiles.

OTRAS VOCES

El gerente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (Ibce), Gary Rodríguez, aseguró que el glifosato pierde toda su toxicidad cuando entra en contacto con la tierra y el agua, por lo que resulta ser inocuo y no implicaría riesgos para los consumidores y el medioambiente.

“Es hora de derrumbar el mito de que los agroquímicos son necesarios para alimentar al mundo”, sentenció el estudio elaborado por, Hilal Elver y Baskut Tuncak, dos de los mejores expertos en productos tóxicos y derechos humanos de la ONU.

OFERTA ILEGAL GANA MERCADO

Dos firmas distribuidoras de insumos para la agricultura y pecuaria asentadas en Santa Cruz coincidieron en señalar el alto riesgo en que incurren los productores del país ante la oferta ilegal de agroquímicos y semillas que se expenden sin control en algunos municipios del norte del departamento.

La presidente de la Asociación Boliviana de Proveedores de Insumos, Bienes y Servicios Agrícolas y Pecuarios, Aprisa, Jimena Ugrinovic identificó que el municipio de Montero al norte de Santa Cruz, es el principal mercado donde se expende sin control agroquímicos adulterados que afectan la producción y provocan pérdidas irreparables a los propios productores.

“Es conocido por todos la existencia de un mercado negro de agroquímicos en Montero, donde empresas que no están registradas ni empadronadas, operan sin ningún control, es allí donde se suelen comercializar productos vencidos, adulterados, de contrabando o falsificados, pero cuando en el pasado se realizaron las respectivas batidas, llegan las autoridades y ya no hay nadie porque alguien pasó la voz y los comerciantes de estos productos desaparecieron”, sostuvo en una declaración efectuada a la revista Comercio Exterior del Instituto Boliviano de Comercio Exterior,( Ibce).

El ex presidente de la Asociación de Proveedores de Insumos Agropecuarios (APIA), Marcelo Traverso, estimó que al menos un 30 por ciento de las semillas que se utilizan en el país tienen origen desconocido. Anapo coordina acciones con la Aduana Nacional para evitar la internación de semilllas y agroquímicos de dudosa procedencia, informó el ex presidente de Anapo, Marcelo Pantoja.

PROHÍBEN USO DEL AGROQUÍMICO

Sri Lanka fue el primer país en prohibir completamente, el glifosato, aunque esta prohibición puede que sea en parte moderada. La Unión Europea ha ampliado la aprobación del glifosato durante solo 18 meses en lugar de los 15 años habituales. Italia también ha prohibido el glifosato para usos anteriores a la cosecha, así como su uso en lugares públicos y los sitios que frecuentan los niños y los ancianos, además del uso no agrícola en suelos con alta cantidad de arena, para así reducir el nivel de contaminación de las aguas subterráneas.

OFERTA

La enorme capacidad de producción de glifosato en China ha hecho que el mundo esté sobreabastecido de este herbicida. La capacidad total de producción global es más del doble de la demanda mundial, la cual cosa pone presión a la industria para que disminuya los precios y disipe los cultivos transgénicos Roundup Ready, que es una variedad se soya resistente, dijo la publicación.

El glifosato se pulveriza en numerosos cultivos y plantaciones, en alrededor del 80% de cultivos modificados genéticamente (canola, maíz, algodón, soja, remolacha azucarera); con niveles relativamente altos a los residuos permitidos en alimentos y piensos. Se utiliza como un desecante antes de la cosecha y, debido a que es un herbicida sistémico, no puede eliminarse completamente de los alimentos mediante lavado, pelado o elaboración.

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