EDITORIAL    

Estímulo a prácticas deportivas

Existen muchas razones para estimular la práctica deportiva en el país, no precisamente solo el fútbol u otros deportes, sino aquella que demanda un esfuerzo físico constante durante un cierto tiempo, como pueden ser un par de horas o más, si es posible y saludable.

Una de esas prácticas es el atletismo y en especial las carreras. Bajo esos conceptos es que EL DIARIO organiza anualmente una carrera pedestre, habiendo logrado la buena fortuna de interesar cada año a más participantes, sin diferencia de edad ni de sexo. De esta manera, se torna en una competencia social de alcance humanitario, porque al cuerpo se le exige que rinda todas sus posibilidades para responder a una exigencia de tal naturaleza.

De ahí que se puede entender que las carreras pedestres no solamente tienen que ver con la resistencia de las piernas, sino que demandan también el buen funcionamiento de virtualmente todo el organismo. En muchos casos, probablemente, es como un despertar para algunas partes del cuerpo que, de no ser estas competencias, se mantendrían casi inertes.

Cuando todos los órganos se mantienen activos, determinan el buen funcionamiento de todos ellos y con esto se logra conservar un cuerpo sano, libre de enfermedades que después se convierten en incurables y, en casos, pueden ser hasta mortales.

Las carreras pedestres para las mujeres son mucho más beneficiosas, porque la complejidad que caracteriza a sus organismos, por el mismo hecho de que tienen la virtud de generar nuevos seres, sin duda que requieren mantenerlos activos y sanos.

En el caso de los jóvenes, adolescentes e inclusive niños, aunque no consigan siempre los primeros puestos de la competencia, el exigir a sus cuerpos algún esfuerzo implícitamente hace que se mantengan activos y con ello sanos.

Las carreras pedestres que organiza EL DIARIO datan ya de hace 45 años y esto es algo que le induce a tener la convicción de que ha cumplido un buen servicio a favor de sus participantes, porque les ofrece la oportunidad de poner a prueba sus estados físicos, pero principalmente que puedan utilizar un tiempo que les puede resultar distraído y estimulante, en vez de permanecer inactivos en sus casas.

En la carrera de esta año han participado más de 28.000 personas, que aunque no sean corredoras ni deportistas de siempre, han tenido la posibilidad de dar animación a unas horas de la monotonía de sus vidas, pero más todavía, someterlas a un reto físico, no siempre para ganar la competencia, sino para despejarse de preocupaciones o cambiar por un tiempo sus hábitos de todos los días, que no siempre son distractivos.

Esas 28 mil personas se sometieron a la prueba de correr 13.300 metros, posiblemente una mayoría alcanzó a cumplir esta condición, pero las que por alguna razón no alcanzaron a completar su participación de todas maneras han demostrado que tenían la predisposición de hacerlo y eso es ya muy meritorio.

En general, EL DIARIO se siente halagado, si acaso no honrado, por promover cada año una competencia física de esta naturaleza, pero le causa mayor satisfacción el que nada menos hubiera atraído el interés de tantas damas, adolescentes y mayores. Con ello ha logrado movilizar a personas de ambos géneros y de todas las edades que podían participar, inclusive a deportistas de la tercera edad.