OPINIÓN    

Bolivia debe desarrollar la Economía Naranja

Rolando Kempff Bacigalupo

La Economía Naranja, también conocida como Economía Creativa, genera muchos ingresos económicos. Según un estudio realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el año 2005 fue el equivalente al 6,1% de la economía global.

Pese a este potencial y a más de una década de su definición, la mayoría de los países, entre ellos el nuestro, no le están dando la importancia que amerita.

Bolivia debe destinar sus mayores esfuerzos a desarrollar la Economía Naranja y de esta manera aprovechar su gran riqueza cultural, los múltiples centros turísticos y las multifacéticas expresiones artísticas que tiene a lo largo y ancho del territorio nacional, lo que permitirá generar importantes ingresos económicos.

Esta economía es generada por el valor de los bienes y servicios que se fundamentan en la propiedad intelectual: arquitectura, artes visuales y escénicas, artesanías, cine, diseño, editorial, investigación y desarrollo, moda, música, publicidad, software, TV y radio.

Con la finalidad de difundir los valores y la importancia de la Economía Naranja como una oportunidad para las industrias creativas y culturales, la Cámara Nacional de Comercio (CNC) organizó hace poco un Foro Internacional, que tuvo como invitado especial al economista Matteo Grazzi, de la División de Competitividad, Tecnología e Innovación del BID.

El Foro -que responde a la estrategia de la CNC de impulsar el desarrollo de sectores competitivos en Bolivia, con un alto valor agregado y potencial exportador, especialmente de las industrias creativas y culturales- también sirvió para consolidar alianzas estratégicas entre los actores públicos y privados, para impulsar políticas públicas que fortalezcan y viabilicen potencialidades del sector.

El tema expuesto por Grazzi fue “La Economía Naranja, concepto y proyecciones en Latinoamérica”, que llegó a los participantes con claridad y sencillez, mostrando las amplias ventajas que tiene el país para explotar esta actividad económica.

En la oportunidad también se contó con la participación de invitados nacionales, como representantes del gobierno central, quienes expusieron sobre la “Economía Naranja y las cuentas públicas”, el Gobierno Municipal de La Paz, que se refirió a “la Economía Naranja en el municipio: Patrimonio y Manifestaciones Culturales”, y el economista Gonzalo Chávez.

Hace algunos años el BID ha publicado el e-book Economía Naranja: Innovaciones que no sabías que eran de América Latina, donde se señala que si la Economía Naranja fuera un país, sería la cuarta economía mundial con 4,3 billones de dólares detrás de Estados Unidos, China y Japón; la cuarta fuerza laboral con 144 millones de trabajadores y generando 646 mil millones de exportaciones.

El BID considera que la Economía Naranja es el motor del desarrollo basado en el talento de los latinoamericanos, sumado a la riqueza patrimonial y cultural que tiene la región.

Éstas son algunas de las cifras de la Economía Naranja:

- Casi 30 millones de personas están relacionadas con la actividad cultural.

- Los recursos que mueve esta economía representan el 3% del PIB mundial.

- Los ingresos de las industrias culturales y creativas del mundo entero representan 2,25 billones de dólares. Por este mismo concepto, los ingresos del continente americano llegan a 1,93 billones de dólares.

- En Buenos Aires, uno de cada 10 empleos lo genera la Economía Naranja.

- La muy conocida compañía artística canadiense Cirque du Soleil, mueve al año 800 millones de dólares.

- El movimiento cultural en América Latina es de aproximadamente 175 mil millones de dólares, que es similar a la economía de Perú.

- El Carnaval de Río, uno de los más conocidos en el mundo, tuvo 850.000 visitantes, que movieron 628 millones de dólares.

- Las ventas al año de Netflix, la empresa comercial de streaming (retrasmisión) multimedia, alcanzan a 3.600 millones de dólares al año, con 33 millones de suscriptores.

- Cada minuto suben a YouTube unas 100 horas de video.

En Bolivia se puede desarrollar mucho el sector turismo promocionando las ruinas de Tiahuanacu, Lago Titicaca, el Salar de Uyuni, la festividad de Gran Poder, el Carnaval de Oruro, se debe promover novedosamente las actividades culturales y turísticas para generar ingresos y aumentar el PIB de Bolivia.

El autor es Economista, licenciado en la UMSA, con Post Grado; Doctorado Ph.D en Relaciones Internacionales de la Universidad del Salvador de Argentina y Académico de Número de la ABCE (Academia Boliviana de Ciencias Económicas).

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