La Guía    

Bajo la dirección de Daniel Gonzales

Talía Producciones vuelve a transitar la calle del pecado



La calle del pecado, una de las obras más importantes del teatro boliviano, escrita por Raúl Salmón de la Barra, vuelve a escena. Será presentada por Talía Producciones el 26 y 27 de mayo, a horas 19:30, en el Teatro 16 de Julio.

“A 75 años de su estreno, tenemos el gran reto de mostrar nuestro teatro, el social, que siempre tuvo gran recepción del público y sabemos que irá ansioso de volver a ver esta obra. Es por eso que hemos trabajado conscientemente en la puesta en escena y será el Teatro 16 de julio el testigo del regreso de La calle del pecado en dos días muy especiales en homenaje a la madre boliviana, a esa madre que es la que más sufre cuando los hijos equivocan el camino y van por calles y callejuelas que los conducen a un abismo, del cual es muy difícil o imposible salir”, destacó Daniel Gonzales, actor y director del elenco paceño.

En la década de los 40, un joven desconocido empezó a salir del anonimato artístico cuando estrenó su pieza teatral El canillita (1943). Un año después, y gracias al estreno de La calle del pecado, el nombre de Raúl Salmón de la Barra se fue grabando en la memoria colectiva de la urbe paceña, por sus consecutivas representaciones dramatúrgicas. “Hasta el día de su muerte fue uno de los personajes más influyentes en el campo artístico, los medios de comunicación y al final de su vida en la política”, recordó Gonzales.

En La calle del pecado, Salmón habla de un problema social latente… la prostitución, “que no es algo nuevo, sino todo lo contrario, forma parte de nuestra historia, de nuestra realidad social. Rastreando así sea un poco la historia literaria boliviana, brota un retrato de subdesarrollo pintado por una doble moral y religiosidad católica. Este a la vez va asociado a la vida lujuriosa, clandestina y peligrosa. Este escenario ha servido de inspiración en distintos cuentos, dramas y novelas y decididamente La calle del pecado es la obra que de manera muy realista hace que el teatro boliviano toque este tema, el cual hasta hoy es difícil de ser aceptado por una sociedad que a veces prefiere ponerse una venda en los ojos, antes de reconocer o hacer algo para cambiar esta realidad”, dijo el director de Talía Producciones.

Salmón creó la obra con el afán de mostrar los males de la sociedad y ofrecer una solución moralista. Los personajes y el dialecto que se utiliza son prototipos de la sociedad fácilmente identificables: cholas, birlochas, pitucos, ricos, comerciantes, hampones y prostitutas.

“Esta pieza teatral siempre tuvo éxito y provocó gran polémica social, cultural y artística. Fue estrenada en enero de 1944. El relato se desarrolla cerca de las diez de la noche en el callejón Conde-Huyo (en la actualidad ya demolido por ampliación de la Plaza Alonso de Mendoza), que consistía en dos cuadras llenas de boliches y burdeles. La calle del pecado por las noches albergaba a estudiantes universitarios, artistas, zapateros, albañiles, músicos, homosexuales, policías y bohemios. Todos buscaban sexo, libación y diversión. Pero, a la vez, Salmón refleja algunas realidades latentes de la época que pueden ser extensibles hasta el presente. La calle del pecado también causó la propagación de enfermedades venéreas (en la actualidad el SIDA) y el proxenetismo se hace latente en las líneas que trazó Salmón: “Todas estamos atrapadas aquí, las dueñas nos atrapan”, rememoró Gonzales.

Conde Huyo o La calle del pecado llegó a tener, hasta 1949, un total de 1623 representaciones. Desde entonces, se ha representado casi cada año y siempre a teatro lleno, superando todo récord posible en el teatro boliviano.

En su primera temporada se mantuvo en escena como 25 veces, hecho desusado en esa época, cuando una obra de teatro nacional que batía récord solo era representada tres veces. Es la única obra boliviana traducida al idioma inglés y representada en otros países con otros nombres, en Colombia como “Mujeres perdidas” y en Chile como “El beso de la muerte”.

“A petición explicita del hijo de don Raúl Salmón, Talía Producciones mantendrá y respetará el texto original de la obra, sin quitarle una coma, ya que la misma tiene el mérito de servir como elemento de estudio. Serán jóvenes figuras las que lleve a escena esta pieza teatral, las mismas que tendrán el apoyo y respaldo de figuras de nuestro teatro, conjuncionando de esta manera la juventud y la experiencia para hacer un teatro social que siempre tiene el respaldo del público.

A diario somos testigos de noticias referidas a problemas de prostitución y violencia de género, y aquí vienen preguntas que seguramente incomodarán a la sociedad: ¿Hemos cambiado de 1944 a la fecha?, ¿hacemos algo para cambiar esta realidad?, ¿somos conscientes de la sociedad que estamos dejando a nuestros hijos? El teatro cumplirá una vez más su labor de denuncia, de mostrar crudamente, retrocediendo en el tiempo, una realidad social que lamentablemente se mantiene tal cual. Es más, ha empeorado, como si el tiempo no hubiera pasado”, manifestó.

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