OPINIÓN    

¿Se controla la explotación de minas nacionalizadas?

Israel Camacho Monje



Es la pregunta que se hace el ciudadano común boliviano, que no alcanza a comprender que a 67 años (1952-2019), de la decantada nacionalización de las minas bolivianas, que anteriormente estuvieron siendo explotadas por los tres Barones del Estaño, Patiño, Hochschild y Aramayo, recién y casualmente en estos tres últimos años (2017-19), del tercer período consecutivo, presididos por Evo Morales Ayma y Álvaro García Linera, se haya podido conocer casualmente que dentro de las minas supuestamente administradas por la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) habían sido sorprendidos varios “jukus” (ladrones de minerales) dizque a punto de llevarse bolsas repletas de minerales, y que aprovechando las sombras de la noche se dieron a la fuga. Y con el correr de los días volvieron a repetir el robo, pese a la intervención de la Policía y del Ejército, y a pesar de los varios jukus muertos, tanto jóvenes como adultos sorprendidos infraganti, no hay quién pare su actividad delictiva.

¿En las minas supuestamente administradas por la Comibol no se volvió a contratar los servicios de vigilantes y serenos para proteger los bienes del Estado?

Recordemos que el memorable 31 de Octubre de 1952, Víctor Paz Estenssoro, jefe del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), dictó el decreto de la Nacionalización de las minas bolivianas, y paralelamente fue creada la Comibol, dizque para que sea administrada por los propios trabajadores mineros. Y como es de conocimiento general, la famosa Comibol fue en el fondo centro de adoctrinamiento ideológico del MNR, y quienes sobresalían directamente pasaban a formar parte de la élite de la misma y con el pasar de los años se convirtió en una camarilla privilegiada, pasando de simples trabajadores mineros a ocupar cargos burocráticos, dizque de administradores, con oficinas principales en la ciudad de La Paz.

Se puede calcular que por 67 años (1952-2019), en que las minas nacionalizadas no fueron cercadas perimetralmente -con paredes de ladrillos y cemento o mallas con alambre de púas, con casetas de vigilancia que deberían funcionar las 24 horas de cada día, como antes con los tres Barones del Estaño-, es que se dio lugar a los millonarios robos de minerales.

Como irresponsablemente no se lo hizo, hasta se puede pensar que la actividad delictiva del jukeo (robo de minerales) desde esos años revolucionarios empezó tanto de día como de noche, ya que los miles de trabajadores mineros que ingresaban y salían de las minas en diferentes turnos, nunca llegaron a conocerse, lo que fue aprovechado por los jukeadores, hasta agosto de 1985, fecha funesta en la que Víctor Paz Estenssoro, todavía jefe del MNR, fue posesionado por tercera vez como Presidente de Bolivia. Y lo primero que hizo fue firmar el Decreto Supremo 21.060 de Relocalización de todos los trabajadores mineros de Comibol y, claro está, con el pago de sus preferenciales finiquitos. Se les reconoció la envidiable suma de 1.000 dólares estadounidenses por año trabajado, es decir de 1952 a 1985, que suma 33 años de trabajo, equivalente a 33.000 dólares estadounidenses.

Pero los trabajadores mineros que fueron recontratados como administradores de la Comibol en 1985, tampoco se dieron a la tarea de cercar las minas nacionalizadas, y si bien fue también reducida la recontratación de trabajadores mineros, curiosamente tampoco llegaron a conocerse para poder identificar a sus compañeros de labores. Tal situación permitió que los jukeadores entraran y salieran libremente de las minas, con bolsas repletas de minerales.

Y por último se impone una investigación a fondo desde el 31 de Octubre de 1952 al 6 de Agosto de 1985, y ampliadas hasta julio de 2019 para saber qué cantidades de minerales han sido robadas por los jukus en ambos períodos en las minas nacionalizadas. ¿Verdad que sí?

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