OPINIÓN    

Los verdaderos dueños de esta tierra

Eric Cárdenas



El Vicepresidente del Estado Plurinacional y nuevamente candidato (inconstitucional) en las elecciones generales convocadas para el 20 de octubre del presente año, por el cuestionado Tribunal Supremo Electoral, que en estos catorce años ha predicado una política de odio, confrontación y división en la sociedad boliviana, siguiendo su ya conocido libreto, el primero de este mes en un acto proselitista, ante grupos sociales del área rural, expresó que: “ los indígenas son los verdaderos dueños de esta tierra”.

A la postura demagógica con rasgos de “racismo” de las más altas autoridades del gobierno, que hace 14 años ejercen el poder del Estado, que proclaman que un sector social (no raza) sería superior moralmente a los otros que conforman la población del país, ahora se agrega que unos serían los verdaderos dueños del territorio patrio, y la mayoría de la población estaría en una situación de advenedizos asentados en propiedad ajena. La exaltación del grupo social del área rural por sobre el resto del país, contradice lo establecido en la Constitución Política del Estado, que en su Art. 3 dice: “La nación boliviana está conformada por la totalidad de los bolivianos… que en conjunto constituyen el pueblo boliviano”.

Contradictoriamente a las posturas del régimen populista que nos gobierna, están en este preciso instante en las calles los indígenas del pueblo de Kara Kara o C´hara C´hara, conformado por más de 36 marcas y ayllus, que han marchado desde Chuquisaca para protestar en defensa de las tierras en las que habitan y producen, frente a las políticas de gobierno que afectan estas tierras.

No olvidemos la brutalidad de la intervención policial en Chaparina (por órdenes de autoridades políticas), a la marcha indígena que se trasladaba a la sede de gobierno en demanda de derechos de esos grupos indígenas. Esta agresión represiva marcó, por supuesto, un antes y un después de la credibilidad del gobierno en sus políticas e incluso una ministro y otras autoridades renunciaron a sus funciones en protesta por la represión. Igualmente otros grupos sociales indígenas fueron reprimidos y hasta encarcelados.

La política económica “extractivista” del régimen ha violentado el territorio donde están asentados pueblos indígenas, como en el Tipnis, Tariquía y amenaza a los del Bala, Chepete y otros pueblos indígenas, mientras en el discurso con fines electorales se afirma la propiedad exclusiva del territorio patrio para ciertos grupos. Esta postura ha determinado que cientos de propiedades mineras, agrícolas y de inmuebles privados en las áreas provinciales y rurales fueran avasalladas, con grave atentado a la legítima propiedad privada, también consagrada en la Constitución Política del Estado.

Bolivia es de todos los bolivianos, sin distinciones ni exclusiones de alguna índole, pues todos nos sentimos bolivianos, y vivimos y apostamos por el desarrollo de nuestra sociedad. Nuestros padres han entregado sus vidas, en defensa del territorio patrio, en las varias guerras que hemos sostenido con nuestros vecinos. Toleramos a los malos gobiernos, que nos han legado el subdesarrollo y pobreza, (salvando el caso de algunos gobiernos que con escasos recursos, han ejecutado políticas de beneficio para el país). En general nuestra pobreza -pese a nuestros recursos naturales- es resultado de los malos gobernantes que han pasado pos nuestra historia política y que por ignorancia, ausencia de patriotismo o endiosamiento, no han volcado todos los esfuerzos públicos y privados para el desarrollo y bienestar de todos los bolivianos y no de algunos grupos allegados al poder de turno.

No olvidemos la sabia sentencia de Franz Tamayo: “en nuestro país, el caudillo es el partido y éste es el país”, es decir se ha gobernado y gobierna para el partido y no para el bien común de todos los habitantes, que es la finalidad del Estado.

El autor es abogado y politólogo.

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