OPINIÓN    

La adopción imparable del bitcóin

Luis Christian Rivas Salazar



Mientras Francis X. Suárez, alcalde de Miami, logró la aprobación para que los empleados públicos puedan optar recibir sus sueldos en criptomoneda, lo mismo, el municipio recibiría en su tesoro bitcóin como pago por impuestos y otras cargas, buscando por todo lado que dicho Estado se convierta en un atractivo para las inversiones y un centro tecnológico mundial. Cuando las empresas están escapando de California y Nueva York por las excesivas trabas al crecimiento, el capital migra como golondrina donde se sienta a gusto, Florida se convierte en la nueva Silicon Valley.

Tesla, productora de autos eléctricos, compró mil millones y medio de dólares en bitcoines, después de que Michael Saylor, CEO de MicroStrategy, presentará una conferencia dirigida a la adopción de bitcóin por las corporaciones, asumiéndose como ejemplo porque tienen en su poder unos 72 mil bitcoines, al mismo tiempo que BlackRock, empresa de gestión de activos, incursiona en la compra de bitcóin sin dar detalles de la inversión, pero su director considera a la criptomoneda como reserva de valor, incluso como sustituto del oro. También Grayscale, gestor de fondos de inversión, anunció que tiene unos 500 mil Btc, consolidando la segunda etapa en la adopción del criptoactivo, siendo la primera por personas naturales, la segunda por instituciones privadas. Y la tercera etapa se consolidará cuando los estados empiezan a adoptar criptomonedas, tal como ya lo viene haciendo Miami y Ucrania con la tecnología de la criptomoneda Stellar Lumens.

Así también, inversionistas tradicionales de Wall Street de la talla de Bill Miller, Stanley Druckenmiller, Rick Rieder, Larry Fink, Paul Tudor Jones apoyan al criptoactivo, incluso sugiriendo que es una mejor versión que el oro, una especie de oro digital 2.0, según estos lobos de Wall Street, en concordancia con el pensamiento de Elon Musk, el hombre más rico del mundo, quien tiene incluso Dogecoin, éste sincronizando sus ideas con el magnate Michael Novogratz, ex presidente de Goldman Sachs en Latinoamérica, quien predijo que Btc llegará a costar 100 mil dólares por moneda para fin de año.

La adopción del bitcóin se masifica mediante empresas financieras como el banco BBVA que ha ofrecido sus plataformas para que los usuarios puedan almacenar, comprar y vender criptoactivos. De igual forma, Deustche Bank, el mayor banco alemán, presentó ante el Foro Económico Mundial su plataforma para trading, custodia, préstamos y servicios con bitcóin a sus usuarios. Lo mismo, PayPal permite comprar y vender con el Btc. Visa y Mastercard están en una carrera imparable para posicionarse con la preferencia de los usuarios en la hora de gastar criptos mediante tarjeta, otras empresas de servicios como Airbnb de alquiler de inmuebles han vinculado su reciente éxito con la adopción de monedas digitales como forma de pago, Uber anunció no descartar este método en un futuro próximo.

Todo esto viene sucediendo mientras los economistas dicen que Btc es una burbuja, sin tomar en cuenta la tecnología blockchain que está por detrás, el esfuerzo criptográfico en minar una cripto, siendo este un producto listo para ser intercambiado o como reserva de valor superior a cualquier moneda fiat que se devalúa por la impresión de papel, provocando inflación, con el consiguiente efecto Cantillon. Lo mismo, los abogados que en su ignorancia repiten el mito del uso delincuencial de las criptomonedas, cuando según estudios de la empresa ChainAnalysis apenas el 0,34% de las operaciones con criptos tiene origen criminal.

En peor situación están los liberales que recurren a la protección y regulación estatal y la “estabilidad” de su moneda fiat para criticar a las monedas digitales descentralizadas. Lo cierto es que Bitcóin es libertad, propiedad privada, orden espontáneo, descentralización, escasez y valor subjetivo, no hay nada más libertario que el criptoactivo en este momento.

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