OPINIÓN    

Fortuné Chardonneau y el Litoral boliviano

José E. Pradel B.



La soberanía de Bolivia en la costa del Pacífico siempre fue reconocida por todos los cartógrafos, geógrafos, navegantes y viajeros del mundo. En ese sentido, a través de esta nota describiremos la historia de uno de ellos, el oficial de la marina francesa Fortuné-Joseph-Théodore Chardonneau, destacado navegante que recorrió toda la costa occidental de la América del Sur.

Más conocido como Fortuné Chardonneau, nació en Chateau D’Oléron (Francia) el 11 de junio de 1829. Posteriormente, estudió en la Escuela Politécnica y optó por especializarse en la Armada.

En 1849 ingresó a la Marina de Guerra francesa como aspirante. Diez años después alcanzó el grado de Teniente de Navío y en 1870 el de Comandante de Fragata. Destinado a la Guayana Francesa, recorrió toda la costa occidental y parte de la costa oriental de la América del Sur. Como resultado de sus observaciones escribió y publicó los libros: ‘Instructions nautiques sur la côte du Pérou’ (1872), ‘Instructions nautiques sur les côtes du Chili et de la Bolivie, d’après les documents les plus récents’ (1873) y ‘Instructions nautiques sur les côtes de l’Équateur et des États-Unis de Colombie’ (1874).

Muchos estudiosos del tema marítimo boliviano consideran la segunda obra citada como un testimonio documental notable de nuestra heredad nacional. Sobre ello el ex canciller Mario R. Gutiérrez, escribió: “para la redacción de su obra le fueron cuidadosamente suministrados por Chile documentos como Apuntes Geográficos, Memorias de Marina, Memoria de la Marina Chilena, Chile Ilustrado, etc.”. En este libro Chardonneau dedica el capítulo IX a la descripción de las costas de Bolivia: “Toda la costa de Bolivia es parte del Desierto de Atacama que forma la gran provincia del mismo nombre, alcanza a una población de 6 a 8,000 habitantes”, apuntó.

Fragmentado en seis partes. La primera refiere las consideraciones generales del Litoral boliviano y en las otras cinco detalla: Bahía Moreno, Puerto de Antofagasta, Bahía Chimba o Bolfin, Bahía de Mejillones y Puerto de Cobija o La Mar. Sobre esta última rada escribió: “Este puerto, es donde hacemos cargas de lana y minerales, ha recibido algunas mejoras en los últimos años. Se ha construido un muelle, cuarteles, aduanas y el número de embarcaciones que lo frecuentan ha aumentado. También se ha construido un muelle que hace que el atraque sea relativamente fácil, aunque nunca es fácil: primitivamente era peligroso. Ahora, de nuevo, cuando hay un fuerte oleaje, se necesita cierta habilidad para conducir hasta el muelle un barco a través del estrecho del canal formado por rocas. En 1854, cinco hombres de la brigada de guerra francesa ‘l’Obligado’ se ahogaron. Las algas marinas también son peligrosas si el barco viene lleno”. (Traducción, J.P.). También registró: “Normalmente, la bandera de Bolivia es izada en el mástil de la señal cuando un barco aparece en alta mar. Al entrar, no hay peligros; la punta es empinada y se puede guardar la distancia de un cable.” (Traducción, J.P.).

Es necesario mencionar que la citada obra sirvió de base para la elaboración del documento secreto ‘Jeografía Náutica de Bolivia’, escrito por el capitán graduado de fragata chileno Ramón Vidal Gormaz y catalogado por el destacado escritor Edgar Oblitas como: “un estudio logístico meticuloso de todo el Litoral Boliviano y Peruano”, distribuido entre los jefes y oficiales chilenos cuando invadieron el territorio boliviano en febrero de 1879.

Lamentablemente, el capitán de fragata Chardonneau falleció el 21 de febrero de 1881. Entre tanto, en América del Sur se libraba la denominada Guerra del Pacífico.

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