EDITORIAL    

¿Qué avances hay en la construcción de hospitales?



Para la población hay casi siempre una pregunta que no tiene respuesta: ¿qué pasa con la construcción de hospitales? Desde el gobierno de los casi trece años hasta el anterior de la Sra. Áñez, se ha hecho anuncios en sentido de “avances” en cuestión de hospitales; pero la realidad es que nada se sabe y nada se ve al respecto y el país, especialmente en tiempos de la pandemia, esperará algún resultado puesto que no hay camas ni espacios en los pocos existentes.

Hay decepción por anuncios en sentido de que “…miles de hospitales han sido entregados”, “hay avances notables y pronto serán entregados al servicio público”, etc., etc., que lastiman a quienes querrían que, por lo menos, se haga adaptaciones en hospitales que requieren reparaciones mínimas y nada se hace. Funcionan, con alguna normalidad, los nuevos hospitales construidos por la Alcaldía de La Paz y uno que otro en algún sitio del interior.

La Paz y demás ciudades requieren de hospitales, clínicas, dispensarios, policlínicos y otros centros de atención a enfermos y no son las promesas y anuncios circunstanciales los que entregarán al servicio lo inexistente, como serían los levantados en los últimos quince años.

Hay espacios disponibles en diversos sitios, como es el caso de la construcción levantada para Unasur que a nadie presta servicios y podría muy bien servir de hospital con múltiples dependencias, porque hay edificios construidos para albergar a centenares de personas e instalar miles de camas, laboratorios, consultorios y espacios para especialidades. Que se tenga noticias, no hay intención en ninguno de los países que fueron socios de Unasur para restablecer esa institución que, bien visto el problema de integración de América Latina, se hace cada día más imposible y baste revisar los varios proyectos fracasados y que estuvieron destinados a conseguir la unión de entidades integradoras de América Latina y no tuvieron resultado positivo alguno.

Vivimos tiempos en que el coronavirus causa cada día más víctimas por la inexistencia de hospitales y medios para una atención más eficiente y, desde hace varias décadas, se adolece de la falta de hospitales e infraestructura de salud porque los presupuestos destinados al rubro de salud siempre han sido escasos. Existe una disposición para incrementar, de momento, el presupuesto de salud y no se concreta plenamente. La verdad es que el gobierno debe esmerarse en esfuerzos para acrecentar debida, seria y responsablemente las partidas presupuestarias de salud y educación, haciéndolas infinitamente más altas que rubros de Gobierno o Defensa que pueden prescindir de tanto dinero que reciben.

Es urgente que se tenga conocimientos plenos sobre el estado en que se encuentran tanto la reparación como la construcción de hospitales y clínicas públicas que en tiempos de pandemia se hacen más urgentes.