OPINIÓN    

La política del despilfarro

Eric Cárdenas



Siguiendo la frase que constantemente dicen los funcionarios del gobierno: “como nunca antes”, han ingresado al tesoro público ingentes recursos económicos originados en la elevación geométrica de los precios de las materias primas que exportamos, el gas y minerales, aunque su producción no siguió ese camino. Esos recursos que como nunca antes en nuestra historia determinaron hasta altos índices de reservas monetarias, no fueron invertidos, ni colocados en sectores de alta productividad y resultante social, más al contrario fueron en buena medida mal administrados.

Entre 2012 y 2016 se gastó en propaganda Bs. 1.100 millones, solo en 2014 (año electoral) Bs.572 millones, según el sitio web del Min Economía. En canchas de fútbol Bs.3.389 millones y en hospitales y centros de salud solo Bs.734 millones, es decir 19 veces más que en infraestructura social y 22 más que en riego.

En la planta de fundición de bismuto en Telamayu $us. 2 millones, en Karachipampa para que funcione $us. 62 (no funciona). En el ingenio de Huanuni $us. 60 millones (la “Lucianita” construida por una empresa china para tratar 3.000 Ton/día de mineral de estaño, no cuenta con dique de colas y conexión de agua y energía eléctrica, y obras civiles), según los trabajadores no es una tecnología de última generación, además ya está instalada y en operaciones en ingenio Santa Elena.

En la planta de concentración de litio $us.920 millones, se proyectó 30 mil Ton de carbonato de litio y 700 mil Ton. de cloruro de potasio, luego se redujo a la mitad, en hornos de volatilización y otros $us. 188 millones. La planta de cloruro de potasio fue proyectada para producir 350 mil Ton. El proceso es difícil, para fabricar baterías se necesita un 99.5% de pureza del litio (ahora se entregó a una transnacional).

En el ingenio azucarero de San Buenaventura $us.350 millones, con una capacidad de molienda de 1.200 Ton/año, no hay caña para procesar y estudios anteriores determinaron que la caña de esa región era pobre en sacarosa. En la planta de Urea de Bulo Bulo $us.1.200 millones (se ha comprado 500 vagones sin que exista línea férrea que costaría 2.700 millones), puede producir 700 mil Ton/año, el país solo demanda el 15%, necesita 1.4 millones de pies cúbicos de gas, su ubicación está muy lejos de los mercados, lo que encarece su precio, en total costará $us.3.900 millones. Empleó a 200 obreros, por cada $us. 5 millones un empleo.

Las fábricas Papelbol (no hay materia prima, por su mala ubicación), Cartonbol, Lacteosbol sin retorno o muy bajo, Senatex (antes Enatex) quiebra, ($us.250 millones).

Se construyó la sede para el Parlamento Andino (Unasur), de 12 países, más de la mitad abandonaron ese organismo, costó al tesoro nacional $us. 62.5 millones, actualmente se usa para los eventos políticos del oficialismo.

Se construyó 2.260 viviendas y complejos habitacionales, con un costo de $us.698.8 millones. En la sede de gobierno se invirtió más de $us.700 millones, en teleféricos.

Hace unos años, el dirigente de un partido opositor, señor Doria Medina, hizo conocer que en el programa “Bolivia cambia, Evo cumple” -destinado a ensalzar la figura del caudillo presidente del Estado Plurinacional- había sobreprecios en casi todas las obras e incluso se habían hecho pagos adelantados, sin ningún inicio de obras.

Los viajes y gastos presidenciales, exageradamente dispendiosos para un país como el nuestro, que sigue en la lista de los más pobres de América Latina -no obstante algunos avances en reducir la pobreza extrema-, los gastos en invitar delegaciones numerosas de supuestos líderes indígenas a eventos para destacar la figura del presidente indígena, la invitación a personas del mundo político del populismo de izquierda, para que en el país lancen alabanzas al presidente y su régimen de gobierno y un largo etcétera de gastos insulsos de los recursos públicos, sin programación, presupuesto, planes y protocolos sobre administración de recursos públicos.

En esta etapa electoral el oficialismo gasta enormes sumas de dinero en concentraciones partidarias para aclamar a su caudillo, la propaganda millonaria en los medios, con la que se pretende convencer a la opinión pública sobre que este es el “mejor gobierno de la historia” (como lo dijo el presidente candidato en marzo de 2018, seguramente porque desconoce la historia), mientras la salud pública sigue en un estado de agonía (el presidente dijo que recién se había informado del estado de la salud pública), la educación en niveles de atraso, la justicia inexistente, el desempleo, la crisis económica que se agudiza en los sectores depauperados del pueblo, es la situación ante el cuadro de despilfarro de los recursos públicos.

El autor es Abogado y Politólogo.

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