OPINIÓN    

Valores versus ¿racismo?

Juan José Chumacero

En la era republicana algunos bolivianos fueron “víctimas” del racismo factico y perverso, las pruebas está ahí. Ahora, en el gobierno del MAS, con el que se buscaba tolerancia social -aunque sea “socialista”-, sin rubor y políticamente se refuerza alguna “discriminación” (léase ofensa, trato inferior) como el “corpus “de su impronta indiana y sanciona una Ley 045 contra el racismo y toda forma de discriminación, como su nervio motor. Desde lejos, se advirtió y advierte que su objetivo es coartar la libertad de expresión (de los descontentos con la forma de gobernar), intenta una “escisión” regional (oriente-occidente), entre bolivianos (t’aras y q’aras), no quepa duda: los valores se los “ajustó” en discriminación.

Durante más de 10 años, algunos valores universales como bondad, verdad, comunicación e intelectualidad, entre otros, -aceptados por todo mundo- no se los tomó en cuenta en la forma de gobierno. El concepto de verdad de X persona (Evo Morales o García Linera) puede ser incompatible con el concepto de verdad de otro ciudadano X (libre pensante del pueblo mismo, por ejemplo, los que dijeron NO a Evo el 21F2016). Con este enfoque no quiero “moralizar”, simplemente advertir que, por ejemplo, la ofensa (verdad o no) discriminatoria puede variar de acuerdo con el interés (económico-político). Entonces, hay muchos “mal-educados”, llenos de “prejuicios”. Ahí se tiene dos casos que cobran relevancia (en Santa Cruz), que montados o no fueron viralizados en la televisión, prensa escrita y sonora y redes sociales.

Y es que los filo-oligarcas del Poder (para y neo indígenas) utilizaron esta “victimización” para comunicacionalmente “resortear” la baja autoestima de algunos bolivianos. La Ley 045 se esmera en la “caza” de los que ofenden (delito de orden privado) aplicándoles, dicen, la “ley” transmutando la ofensa (en delito de orden público). ¿Acaso prohibir expresar el mote de “indio”, etc., precisamente no es discriminatorio? ¿Acaso no es un orgullo ser indio, emular al Presidente que se dice indígena? Por si acaso, el indígena durante los tres mandatos de Morales no ha tenido en su consideración política ningún prejuicio de tipo racial, quien lo advierte así, no entiende la historia ni entiende lo que es el pensamiento indígena (Zarate: el temible Willka.1968). Casual y atinadamente se dice: cuando la mentira sale del corazón emponzoña el alma, ¿de qué le sirve al Presidente considerarse “indio”, si la misma arruina su vida?

A esta ponzoña agregan, también, las amenazas una variable de gran eficacia (en algunos casos antiética, inconstitucional: como en el caso del 21F16 o la caza de alcaldes de la oposición sujetos -excepto los oficialistas, caso Achacachi- a la “acelerada justicia”, que sancionan sin las pruebas suficientes, propio de luchadores despiadados que quieren ganar a como dé lugar y al precio que fuera, aun en detrimento del otro (51,3% que dijeron NO el 21F16). Si, una amenaza puede funcionar en una coyuntura, pero si la amenaza es reiterativa deja de ser eficaz; y si de la amenaza pasa a la acción, por ejemplo (la reelección inconstitucional) resulta desgastante en todos los aspectos. La confianza desaparece y se incrementa la desconfianza, pues se refuerzan las actitudes, palabras y acciones ofensivas (al final destructivo para la sociedad). Pero como toda cabeza es un mundo, y aún no desaparecen los luchadores despiadados (del Tipnis; la selva), sustituyen los valores por eufemismos como la discriminación.

MÁS TITULARES DE OPINIÓN