EDITORIAL    

Hace 30 años cayó el muro de Berlín



Muchas veces la obcecación y soberbia de los gobernantes de las grandes potencias da lugar a hechos que implican sufrimiento de los pueblos. Esto es lo que pasó con el muro de Berlín que, finalmente, cayó el 9 de noviembre de 1989, luego de haber subsistido desde que en 1966 el gobierno comunista de Alemania Oriental, por disposición de los dirigentes de la Unión Soviética, decidió levantarlo como muro de contención que evite el paso de alemanes orientales a Alemania Occidental. Es decir, que esos seres humanos tengan la oportunidad, así sea por pocos días, de visitar un país libre y soberano, librándose, siquiera momentáneamente, de la esclavitud a la que estuvieron sometidos todos los alemanes orientales después de concluida la Segunda Guerra Mundial en mayo de 1945 y que dio lugar al levantamiento del inmenso bloque de cemento en toda la frontera.

Mijaíl Gorbachov fue, en resumidas cuentas, el hombre soviético -como ningún otro de su país- que ha logrado que el muro de la vergüenza sea derribado; pero, lamentando a la vez que su país, la URSS, haya consentido y propiciado que guardias soviéticos y de Alemania Oriental maten a tiros a alemanes que intentaban cruzar o saltar por encima del muro por cualquier medio y fueron miles los que han muerto por buscar la libertad. Pero, como no hay mal que dure eternamente, en 1989 Gorbachov, conjuntamente Ronald Reagan, Presidente de los EEUU, consintieron en liberar al pueblo alemán, hecho que fue posible luego de la caída del muro que había trastornado a todos los pueblos del mundo. Y es que no se concebía que un pueblo -Alemania- sea separado, desunido, rivalizado, tan solo por soberbias y malas políticas de quienes querían llevar a los peores extremos a los alemanes que habían sido parte fundamental de la Segunda Guerra Mundial y como una especie de venganza, se ensañaron con todos los componentes humanos de Alemania del Este.

La caída del muro de Berlín fue el inicio para la reunificación de Alemania, hasta convertirse en este tiempo en uno de los países más prósperos y amantes de la libertad y la justicia. Gorbachov fue, pues, el artífice para que termine la Guerra Fría, para la firma del Tratado sobre reducción de arsenales nucleares (tratado que dos años después fue roto por las partes). A propósito, Gorbachov dijo: “Todas las naciones deben destruir todas las armas nucleares. Es necesario para salvarnos a nosotros mismos y a nuestro planeta”. Ante lo que ocurre en la actualidad, el ex-líder soviético expresó: “Hay que fijarse en lo que está pasando. En diferentes partes del mundo hay escaramuzas, enfrentamientos; se envía aviones y buques de combate aquí y allá. Esta no es la situación que queríamos”.

La caída del muro de Berlín significa para todo el mundo la conquista de la libertad y respeto por los derechos humanos; lamentablemente, el gobernante de uno de los países propiciadores de la caída del muro y de la reunificación alemana, EEUU, levanta un nuevo muro de la vergüenza en la frontera con México para impedir que seres humanos busquen mejores condiciones de vida, salud y educación, que hagan más digna la convivencia en el mundo.

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