OPINIÓN    

¿De qué morir?

Hernán Zeballos



El mundo está viviendo una pandemia que conduce a la enfermedad y muerte de miles de personas. Ya hay 6.600 muertos, y 174.000 contagiados en 162 países, el primer lugar lo ocupa China, donde aparecieron las primeras víctimas y luego Italia, para luego dispersarse muy rápidamente hasta alcanzar el número de países citado. Pero los números aumentan cada día, por ello me he hecho un par de preguntas, cuyas respuestas las compartiré con ustedes.

En primer lugar, estamos siendo atacados por algo que debería ser insignificante, el coronavirus tiene una dimensión increíble, apenas una millonésima parte de milímetro, esto es algo que, para verlo, requiere de microscopios electrónicos muy avanzados.

Pero, ¿qué es un virus? Google nos informa que los virus son pequeños pedazos de ARN (ácido ribonucleico) o ADN (ácido desoxirribonucleico), muchos están encapsulados en una envoltura hecha sobre la base de proteínas, conocida como cápside, otros protegen su material genético con una membrana o envoltura derivada de la célula a la que infectan, y otros además rodean su cápside con una membrana celular.

Los virus han evolucionado para reproducirse dentro de la célula que infectan, ya que por sí solos no son capaces de hacerlo porque carecen de la maquinaria molecular necesaria. Entonces, hay tres problemas que un virus debe resolver para poder hacer más copias de él mismo: 1) ¿cómo reproducirse dentro de la célula que infecta? 2) ¿cómo esparcirse de un hospedero a otro? y 3) ¿cómo evitar ser eliminado por las defensas (sistema inmunológico) del hospedero?

De manera general, los virus de ADN utilizan partes de la información del hospedero, así como también parte de su maquinaria celular. El problema con esta estrategia es que la mayor parte de las células maduras del hospedero no están replicándose activamente, se encuentran reposando para ahorrar energía. Por lo tanto, los virus de ADN necesitan encontrar la manera de activar el motor (“pasarle corriente”) de la célula hospedera o, alternativamente, traer consigo los aditamentos de aquellas partes celulares que no están activas cuando el virus entra. Básicamente lo que los virus hacen para reproducirse es secuestrar la fábrica de la célula para producir virus en lugar de nuevas células. Por otro lado, los virus de RNA traen consigo sus propias máquinas de copiado de información genética (ej. enzima RNA-polimerasa) o poseen genes (información genética) que producen las proteínas que se requiere para ensamblar las máquinas de copiado dentro de la célula que infectan, lo que los hace independientes de la maquinaria celular y capaces de infectar células que no están activamente reproduciéndose.

Realmente resulta increíble que un enemigo tan pequeño esté obligando al mundo civilizado a mantenerse bajo encierro, provocando un problema económico mundial que atrae otras consecuencias. De momento no se ha descubierto una vacuna y los científicos de varios países se encuentran trabajando, seguramente de día y noche para encontrarla.

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