EDITORIAL    

La Iglesia pide no politizar la salud



El obispo de El Alto, en su homilía del pasado domingo, pidió que ni el gobierno ni las instituciones ni el accionar partidista politicen la cuestión de la salud, un derecho que tiene el pueblo y que, conforme a lo que rige en muchos países, debe ser atendido con premura y con las mejores condiciones de infraestructura y provisión debida y oportuna de equipos modernos, implementos, atención médica profesional y medicamentos.

La Iglesia, a través de muchas encíclicas, especialmente la “Humane vitae”, se ha referido a la necesidad de que el pueblo goce de las mejores atenciones de salud física, que, conjuntamente la salud espiritual, deben estar unidas en pro de la seguridad y tranquilidad del ser humano y muy especialmente de los niños, las mujeres y personas de edad avanzada.

Hay preocupación en el episcopado boliviano por los múltiples problemas que aquejan al país y el tema de la salud ha surgido con mucha frecuencia, debido a que el gobierno quiere implementar un Servicio Único de Salud (SUS) tan solo contando con la actual infraestructura hospitalaria que es totalmente deficiente, que no cuenta con los equipos modernos que aconseja la medicina y sin los medios necesarios, como provisión de material quirúrgico, vituallas y medicamentos. Por su parte, los Colegios Médicos del país, conociendo la situación precaria de lo que actualmente se tiene, se opone a su implementación porque considera que hacerlo en las actuales condiciones sería contraproducente y contrario a una atención siquiera regular a los pacientes.

Hay conciencia en las instituciones de salud, tanto públicas como privadas, de que no existen las condiciones para implementar el Seguro Único, que sería agravar la mala atención que se da en hospitales, clínicas y muchas otras reparticiones a cargo de pocos médicos y enfermeras mal pagados y que no cuentan con los elementos precisos para atender debidamente a los pacientes.

También hay el criterio de que el gobierno busca la creación de este seguro tan solo por razones electoralistas; es decir, como medio para el logro de votos ciudadanos en las elecciones de octubre. A propósito, el obispo de El Alto dijo: “El tema de la salud vuelve a ser el centro de atención y preocupación en nuestro país, porque por un lado es un derecho, un bien para todo ser humano; por otro lado, tiene que haber las condiciones adecuadas para que se mantenga y se dé de manera real operativamente, factible y sostenible. Es importante no manipular, no utilizar este tema tan sensible por fines electoralistas o partidarios. Es necesario construir de manera consensuada las normas y condiciones para que se logre un verdadero servicio para la población más desfavorecida”. La posición del episcopado es clara y terminante en todo tema que se refiere al bien común.