ECONOMÍA    

Para negociar segundo aguinaldo

Microempresarios aseguran que afrontan inestabilidad

> La política laboral ha sido contraproducente para la creación de empleo formal e implica riesgos para los nuevos emprendimientos



La micro y pequeña empresa que en su momento llegó a tener hasta 30 empleados, ahora solo cuentan con 10, debido a que no tuvieron el suficiente soporte económico para negociar el segundo aguinaldo y el incremento salarial de la presente gestión.

Los servicios y productos que ofertan son cada vez menos demandados. En este escenario, Rossy Aguilera que lleva 40 años como microempresaria asegura que como pocas veces está contra la pared y de seguir así tendrá que dar un paso al costado, es decir, cerrar lo que fue el proyecto de toda una vida.

La que no pudo mantener sus emprendimientos fue Sarita Murillo que tuvo que elegir entre seguir con la producción de prendas en tela de jeans para damas y exportar al inestable mercado venezolano o continuar con el servicio de alquiler de vehículos a las petroleras.

Ella puso un freno a su actividad textil, debido a que un acuerdo con La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América - Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), determinó que a Sarita y a las demás micro y pequeñas empresas (mypes) que exportaban a ese país recibirían el pago del 30 % y el resto, una vez entregado todo el producto, le iban a pagar en un determinado plazo. El pago nunca se cumplió, debido a que Venezuela no contaba con divisas que junto con la burocracia le generaron un hueco financiero que no pudo soportar y prefirió retirarse y poner en el ‘congelador’ su emprendimiento de manufactura textil.

Según el estudio del Centro Boliviano de Economía (Cebec) dependiente de la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco), la política laboral ha sido contraproducente para la creación de empleo formal e implica riesgos para nuevos emprendimientos. Contextualiza estas historias al indicar que el incremento salarial en las actuales condiciones: baja producción, menos ventas y caída de los precios, no puede ser rígido y generalizado.

Pablo Mendieta, subgerente del Cebec, alerta sobre la necesidad de tomar en cuenta estos aspectos si se quiere que las mypes sigan vigentes y no se vean forzadas a cerrar por no cumplir con los beneficios sociales.

El economista explicó que al ser fijo el porcentaje de la suba salarial, el mismo presiona a los emprendedores que ven reducir sus ventas, en donde los precios bajan afectando su productividad, algo que a criterio de Mendieta provoca un desequilibrio entre ingresos y gastos, haciendo difícil la permanencia de las mypes en el mercado.

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