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Sin cifras oficiales

Holanda investiga muertes en psiquiátricos en II Guerra Mundial

> A día de hoy, solo quedan doce monumentos conmemorativos en el lugar del edificio, para recordar lo ocurrido y rememorar los cuidados que ofreció ese psiquiátrico entre 1909 y 1943



La Haya.-Holanda investiga las circunstancias de muerte en hospitales psiquiátricos del país de miles de personas con discapacidad y enfermedades mentales durante la Segunda Guerra Mundial, víctimas que han caído en el olvido durante décadas y cuya cifra real aún se desconoce.

“No se sabe a ciencia cierta cuántos murieron en los psiquiátricos, pero hay que pensar que en Den Dolder, por ejemplo, un gran carro cargado de cadáveres iba al cementerio todas las semanas. Eran enterrados de forma anónima y en fosas comunes”, dijo a la prensa Armand Höppener, presidente de la Fundación para Víctimas Olvidadas de la Segunda Guerra Mundial.

Las instituciones psiquiátricas no fueron un lugar seguro durante la guerra pero aún se desconoce el papel exacto que desempeñaron, subraya el Instituto de Estudios de Guerra, Holocausto y Genocidio (NIOD), organismo que recibió esta semana el visto bueno oficial para iniciar una investigación que pueda ofrecer una imagen representativa de lo ocurrido.

NAZIS

A modo de ejemplo, en la noche del 21 al 22 de enero de 1943, los nazis evacuaron la institución psiquiátrica judía Het Apeldoornsche Bosch, en Apeldoorn, a 100 kilómetros de Ámsterdam, y se llevaron a casi 1.200 pacientes y 50 empleados, todos personal de enfermería, al campo de concentración de Auschwitz, donde fueron asesinados.

“Fue un auténtico infierno. En el invierno de 1944, hacía tanto frío que los pacientes morían congelados, el personal intentó hacer algo al respecto pero no se les permitió. Los médicos trajeron estufas pero los que daban las ordenes habían decidido que no había madera”, denunció Höppener.

Los pacientes que no eran judíos no fueron asesinados pero si fueron privados de atención general. Las instituciones del interior del país vieron cómo se duplicaban sus pacientes porque tenían que atender a enfermos de hospitales psiquiátricos de la zona costera, ocupada por el enemigo nazi y convertida en bunkers y almacenes de armas del Muro del Atlántico.

FALTA DE COMIDA

La falta de comida y la superpoblación de los edificios provocó la muerte en masa de los pacientes por desnutrición y enfermedades infecciosas.

Pocas semanas antes de la liberación de Holanda, los pacientes de una institución en Groninga fueron deportados repentinamente a Harlingen (Frisia), a pesar de que las condiciones de su salud no lo permitían, por lo que “mucha gente murió durante el viaje” de traslado.

“La situación en algunos psiquiátricos era tan mala como en los campos de concentración”, concluye Höppener.

El NIOD también maneja informes y publicaciones del resto de Europa: más de 40.000 pacientes psiquiátricos murieron debido al hambre y la privación de atención sanitaria y psicológica en instituciones similares en Francia, pero aún no hay pruebas claras de que el aumento del nacionalsocialismo después de 1933 y la ocupación por parte de la Alemania nazi desde 1940 tuvieran un impacto tan grande en la atención médica de Holanda.

Las tasas de mortalidad fueron “extremadamente altas” y la influencia del Movimiento Nacional Socialista en los Países Bajos (NSB, en sus siglas en neerlandés) era “muy palpable”, subrayan Marco Gietema y Cecile aan de Stegge en su libro “Víctimas olvidadas” (2017), la primera llamada de atención que recibió el NIOD para investigar lo ocurrido en Den Dolder (Utrecht).

“Morían como copos de nieve bajo el sol”, metaforizó en el libro un paciente sobre las terribles circunstancias en ese psiquiátrico.

Höppener, que fue director de la institución de Den Dolder años después del fin de la ocupación nazi, asegura que “no sabía exactamente lo que había sucedido ahí”, ni sospechaba de nada cuando dirigía el psiquiátrico, pero eso cambió cuando se le pidió que cooperara con una investigación sobre la historia de la institución, cuando ya no estaba trabajando allí.

Aunque no haya cifras oficiales de las muertes, el NIOD cree que la situación no fue tan “terrible” en Holanda si se compara con la Alemania nazi, donde los pacientes psiquiátricos y las personas con discapacidad fueron asesinadas en el contexto de “un programa de eutanasia” durante los años de la guerra.

“Hasta ahora hemos estado mirando hacia otro lado. Queremos reparación para aquellos que han muerto, a menudo de forma anónima. Los familiares tienen derecho a saber qué le pasó a sus seres queridos”, advierte Höppener, apoyado por el Ministerio holandés de Sanidad. (EFE)

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