OPINIÓN    

Los virajes del Doble Poder y el cogobierno MAS-COB

Luis Antezana



René Zavaleta Mercado, teórico del Doble Poder en Bolivia y otros países, se rompería la cabeza al observar la repetición y desarrollo de ese fenómeno político de cogobierno en nuestro país y que le costó muelas analizar en un enjundioso libro titulado El Poder Dual, escrito con su inconfundible estilo barroco hace más de veinte años.

El problema se agravaría para nuestro teórico al observar lo que al presente ocurre en nuestra realidad, en estos tiempos cuando el Doble Poder (o cogobierno) en Bolivia registra saltos y virajes increíbles, aspectos que tal vez Zavaleta jamás hubiese previsto, ni en sus pensamientos más audaces, ya que, por supuesto, la realidad es siempre más rica que la teoría. Para muestra, basta un botón.

Hace tres o cuatro años en las esferas de gobierno en Bolivia se estuvo produciendo una íntima alianza entre el tolderío gobernante, el MAS, con la Central Obrera Boliviana (COB) y ambos protagonizaban el fenómeno del Poder Dual o cogobierno.

Esa muestra de práctica de Doble Poder no fue, sin embargo, duradera, pese a los esfuerzos de los interesados y terminó por disolverse por diferencias ideológicas y prácticas. El experimento espontáneo naufragó cuando gobierno y obreros se enfrascaron en discusiones bizantinas, sin llegar a algo y, entonces, se produjo la disolución definitiva del cogobierno. Así, el matrimonio MAS-COB entró en terapia intensiva, pero falleció, para ser enterrado bajo una cruz negra.

Desde entonces el gobernante MAS quedó sin compañía, atravesando una soltería de anacoreta, aunque con la idea de que más vale andar solo que mal acompañado. Pero la soledad del MAS era insoportable y no pudo aguantar esa vida y, finalmente, encontró la pareja ideal para compartir alegrías y penurias y calmar los ardores de sus ansias. Esta compañera eventual resultó ser la empresa privada y su cabeza visible la Confederación de Empresarios Privados, de la cual, hasta entonces, estaba separado por un divorcio abismal insondable: el capitalismo contra socialismo; libre mercado versus oposición a la intervención estatal en la economía; ataque a Estados Unidos frente al interés por reanudar relaciones con esa potencia mundial, etc.

Entonces, hace unos tres años el masismo halló una nueva fórmula para realizar el cogobierno e inició con la empresa privada una luna de miel de íncubos y súcubos, negociaciones, pactos, cumbres, reuniones, parrilladas, etc., de nunca acabar. A partir de los empresarios cruceños el flirteo amoroso se volvió una nueva etapa matrimonial, bajo la bendición del Poder Dual.

La empresa privada oriental fue la primera fuerza cortejada por el MAS y cayó seducida por los encantos del flamante cortejo. Entonces empezó el romance del Doble Poder entre capitalistas y anticapitalistas, suceso al que a Zavaleta le hubiera hecho producir quebraderos de cabeza, migrañas interminables, noches de insomnio y hasta un problema patológico en el cerebro, el aparato que produce el pensamiento. Pero, indudablemente, nos hubiese regalado un suculento libro con el análisis dialéctico sobre la alianza entre fuerzas antagónicas, imposibles de combinarse, el Doble Poder entre capitalistas y anticapitalistas, entre burguesía y proletariado.

Ese Doble Poder fue bendecido por grandes beneficios económicos a favor del oriente. Pero ese enamoramiento fue interrumpido por “pequeños” problemas, como el doble aguinaldo, alza de salarios, problemas políticos de alguna cuantía, situación que llegó a su clímax. La iniciativa se extendió a nivel nacional. La luna de miel llegó a su apogeo, pero…

Pero el idilio MAS-Empresa Privada terminó de súbito, pues el gobierno puso en aplicación el doble aguinaldo, alza de salarios y la Ley de Empresas Sociales y otros, lo que le hizo reaccionar, al extremo que anunció que no cumplirá esas medidas e inclusive el Presidente de los empresarios anticipó que iba a revisar las buenas relaciones que tenía con el gobierno y que rompía la unión marital del cogobierno.

Pero el partido oficial no aceptaba volver a quedar sin pareja y, curándose en salud, buscó otra compañera, la COB, que resultó ser como la abandonada Cándida Eréndira (personaje de Gabriel García Márquez) de hace años. Comenzó la unión en Oruro el pasado 1 de mayo, cuando se celebró la liturgia del Poder Dual entre los aparceros, con regalo de autos, alza salarial, segundo aguinaldo y Ley de Empresas Sociales. En medio de besitos y otros gestos de parte del gobierno y juramentos de fidelidad, amor eterno hasta la muerte, fueron cobijados bajo el palio del Doble Poder, de parte de los obreros.

De estar vivo René Zavaleta y observar esos vericuetos, con seguridad nos habría regalado un nuevo libro sobre el Doble Poder… o le hubiese estallado el cerebro.

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