ECONOMÍA    

Según analistas

Poca utilidad e incremento de gastos en empresas estatales

> Entre 2014 y 2018, el rédito de estas compañías cayó un 52 %. El año pasado, el saldo en contra llegó a Bs 6.044 millones. En 2018, el PGE programó un crecimiento del gasto de estas firmas de hasta un 39,6 %



En 2014, se presentó como la última gestión en el que las empresas públicas registraron crecimiento elevado, las cifras del Ministerio de Economía reportaron, en aquella época, utilidades por Bs 7.371 millones. Pero la realidad ha cambiado, esa curvatura ascendente se desplomó en 2018 hasta un 52,16 % (Bs 3.526 millones). La bonanza económica terminó, explicaron expertos en temas económicos.

En su opinión ese año fue el tiempo de los ingresos extraordinarios para el Estado a raíz de un contexto global favorable, por los precios altos de los commodities y el petróleo; sin embargo los números ahora están en rojo, como una clara señal de ralentización. Además, datos del Ministerio de Economía dan cuenta que el déficit dentro de las estatales se disparó en los últimos seis años.

Los expertos en economía creen que desde la administración central no están cumpliendo con el objetivo con el que se crearon las empresas estatales con fondos públicos y por el contrario éstas han perdido el horizonte en el tema económico.

Revisando el Presupuesto General del Estado (PGE) 2019, se constató que el Ejecutivo asignó una partida de Bs 75.350 millones de gastos consolidados para las públicas. Esto representa un incremento de un 39,6 %, con relación a 2018 (Bs 53.963 millones).

Además, según el presupuesto, este año, el Gobierno destinará Bs 2.856 millones para el pago de salarios en estas instituciones.

Para la elaboración de este reportaje se envió un cuestionario al Ministerio de Economía, para que pueda aclarar las dudas sobre los números negativos, responder sobre las observaciones que realizaron analistas y legisladores, sobre el funcionamiento de las compañías estatales. Pero desde esta entidad indicaron a El Deber que toda la información requerida estaba en su memoria institucional que contiene ‘información oficial’.

En el documento, este Ministerio admite el déficit fiscal en todas las industrias con soporte financiero público. Luego detalla que el saldo en contra representa un 2,2 % del Producto Interno Bruto (PIB) nacional.

Es más, justifica el dato negativo, aludiendo que es el resultado de la inversión que realiza en el Estado en estas empresas, ya que se alcanzó un superávit corriente de Bs 1.197 millones.

“Este favorable desempeño permitió que los ingresos de las operaciones obtenidas durante la gestión fueran más que suficientes para financiar la adquisición de bienes y servicios, los pagos de sueldos y salarios”, señala la publicación de la entidad.

En otro de los apartados del material impreso, se da a conocer que para el Gobierno este tipo de instituciones son vitales para la aplicación del Modelo Económico Social Comunitario Productivo. Para el Ejecutivo estas empresas “contribuyen en la expansión y diversificación de la matriz productiva del país, generando ingresos que financian las políticas sociales implementadas desde la actual gestión”.

Uno de los detractores es René Martínez, economista de la Fundación Jubileo. Analizando en frío estos números, observó que desde la administración central no están cumpliendo con el objetivo con el que se crearon las empresas con fondos públicos.

“Llama la atención lo que está pasando. Se debe evaluar el desempeño de las empresas, porque se está generando un peso grande para el Estado”, dijo el analista.

En esa línea, el investigador, Julio Linares, señaló que el Gobierno vuelve a viejas prácticas, “que confirman el mito de que las empresas públicas son mal manejadas”. Aseguró que en 12 compañías estatales hubo pérdidas por hasta Bs 3.000 millones.

En este contexto, el especialista señaló que muchas firmas, ni siquiera tienen un mercado interno asegurado.

El experto explicó que al existir un panorama complicado por el periodo de desaceleración económica, el Gobierno tuvo que crear mercados cautivos, “para que estatales como la Empresa Boliviana de Alimentos y Derivados (EBA) le quite el negocio del subsidio materno infantil a PIL y Delizia, para que todos usen la leche de Lacteosbol”.

En la actual coyuntura, a decir del investigador, al menos ocho de diez empresas nacionales “no tienen la posibilidad de seguir operando” y solo “lucharán para ser sostenibles”.

Un estudio del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agra (Cedla) revela que entre 2011 y 2016, las firmas públicas manejaron Bs 612.371 millones; es decir, entre siete y cuatro veces más que las nueve gobernaciones y los 339 municipios. (EL DEBER)

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