OPINIÓN    

La grandeza del Dr. Paz Estenssoro y el accionar reprochable del TC

Javier López Soria



Hace algo más de 30 años se realizó la primera marcha indígena por habitantes del Tipnis, compuesta principalmente por Chimanes, Sirionos y Chiquitanos, que habitaban un territorio de algo más de un millón de hectáreas. El motivo de la marcha fue oponerse a que la Prefectura del departamento del Beni, con el objetivo de obtener recursos económicos, entregue la totalidad de esa Reserva Forestal a empresas madereras benianas. Frente a esta situación se encontraban más de tres mil familias indígenas, que podrían ser desalojadas de su lugar de origen, razón por la cual se realizó la primera marcha indígena desde el Tipnis hasta la sede de Gobierno. Este grupo fue recibido por el Dr. Víctor Paz Estenssoro, entonces Presidente de la República de Bolivia, por solicitud de las autoridades del Ministerio de Agricultura, encabezadas por el Lic. José Guillermo Justiniano.

El Dr. Paz Estenssoro, después de oír el reclamo de territorio propio para los pobladores de dicha área, solicitó al Lic. Justiniano, Ministro de Agricultura y a mi persona, en calidad de Director del Centro de Desarrollo Forestal, la realización de un estudio completo de la zona, de sus características económicas y productivas, y un censo de la población a fin de tomar una determinación futura para los habitantes del Tipnis. Cuando el estudio estuvo terminado en el plazo fijado, el ministro Justiniano presentó el mismo al Dr. Paz Estensoro, para su firma, determinando que se preserve medio millón de hectáreas del territorio para los grupos originales y las otras 500 mil hectáreas para la Prefectura del departamento de Beni, promoviendo su aprovechamiento a través de una licitación pública a empresas madereras benianas.

Paz Estenssoro no fue quien firmó este documento, ya que le quedaban menos de tres meses de gestión presidencial, evitando así malas interpretaciones. La creación del Territorio Indígena fue realizada después, en el Gobierno de Jaime Paz Zamora.

No podemos considerar y entender a los miembros del Tribunal Constitucional que estando al final de su periodo de sus actividades sigan firmando documentos de gran responsabilidad, sin considerar que su mandato prácticamente ha terminado y que en los últimos meses deberían dedicarse a realizar un recuento de sus buenas, regulares y malas determinaciones, para asumir su responsabilidad y no ponerse de serviles empleados del Gobierno actual.

La población espera que el Órgano Electoral reconozca el voto negativo mayoritario del 21 de febrero de 2016, que dijo NO a la reelección de Evo Morales, en caso contrario todos nos preguntaremos para qué sirven las votaciones y los estamentos que las controlan.

El autor es Ing. MSc.

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