OPINIÓN    

Anaciclosis

Juan José Chumacero



En Bolivia durante 14 años se cree que hay un gobierno “indígena-socialista”, favorecido desde su inicio por oportunistas “para y neo indígenas”, con su muletilla central: racismo y discriminación. Somete la independencia de los “órganos de Estado”. Con desfalcos millonarios al Fondo Indígena. Millonarias obras sin licitación: CAMC, donde la ex novia del Presidente fungía como “gerente”, endilgada –dice- a mentiras (de la oposición). García sin ruborizarse dice que la oposición eximirá todos los bonos asistenciales, que los astros “desaparecerán” si Evo se va. EMA (separatista) reconoce –inconstitucionalmente- la “soberanía” del Chapare, etc., lo factico: día que pasa se opaca el “Presidente indígena”. El yerro mayor: desafiar al soberano el 21f2016, cuando el soberano claramente le dijo: No te queremos. En las “primarias” hubo un rechazo estrepitoso. Está subsumido en su anaciclosis. Me explico.

Polibio es el precursor de la anaciclosis, una teoría que nos advierte de que un gobierno cuando cree que tiene el apoyo ilimitado del pueblo sucumbe ante una sucesión cíclica, mediante 6 comportamientos degenerativos: la monarquía, la tiranía, la aristocracia, la oligarquía, la democracia para terminar en lo peor, la oclocracia (Megalópolis, Grecia, 200 a. C.-118 a. C.) Incluso los liberales Locke y Hobbes (S. XVII) denotan en sus obras esta degeneración. Ni qué decir de Stalin (ex URSS) que anaclósico enterró al “socialismo” real.

Ahora, el marxismo del S. XX, no tiene mucho que ofrecer. Extemporáneamente ¡estos son los sueños de EMA y AGL! Que en los albores del S. XXI fuerzan una analogía con un “reciclado” nuevo concepto: “el populismo”, donde solo queda esperar al hombre providencial -¿Evo?- monárquico.

Con Polibio, se puede comprender que EMA, en más de 13 años, con claridad asume estos comportamientos: se cree monarca de una bloque hegemónico amorfo, a la cabeza de “neo y para indígenas oportunistas”, es decir, muchas personas “blancoides” (o q’ras), que sin vergüenza alguna se creen indígenas y –muchos- neo o cholos mestizos que fungen de indígenas o campesinos. Todos inmersos en un ficticio contexto o “estado plurinacional”, amparados en una CPE que cuando les conviene la cumplen.

Un ejemplo de ello, la lengua determina la identidad cultural (indígena), paradójica y anaclósicamente casi ninguno de estos “oportunistas” del MAS habla una lengua vernácula. Así, se comprueba que la Ley 045 pretende cerrar la boca de los libres de pensamiento, las ideas, las ofertas políticas e iniciativas de personas libres de la religión del MAS.

Polibio permite, en la modernidad, reflexionar sobre la anaciclosis del “gran jefe indio del Sur”, sátira del camionero -que funge de presidente en Venezuela- para vergüenza de Bolivia. EMA, en su abstracta ubicuidad, propone ideas de un retorno al Tawantinsuyo, aunque sea mero discurso propagandístico y simbólico, es un yerro, pues el mundo está subsumido en el “boom” del Big Data. Entremezcla a revolucionarios (mestizos) como Cañoto, el Moto Méndez, con -los indígenas- Katari o el Willka etc., genuflexos ante los criollos coloniales. Esta anaciclosis le induce a renegar del pueblo (él no es pueblo). Caprichoso: ora es monárquico, tirano, aristocrático, oligárquico, democrático (cuando le conviene) y, casi demencialmente, oclocrático. Todo en nombre de un improvisado “socialismo del S. XXI” de derecha neoliberal y el prorroguismo, que en breve “degenerará” la democracia en una burda manifestación populachera.

El autor es Director del Cisec.

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