OPINIÓN    

La elección judicial se desploma

Álvaro Numbela T.



Entre los que se inmiscuyen en la realidad de un Poder de Estado (el Judicial) están quienes exigen transformar la justicia, revolucionarla, gente que pide cumplir compromisos, finalmente personas que solicitan actuar con responsabilidad. Empero, en la recta final de las elecciones judiciales de 20 de octubre 2017, se presenta un corolario lógico: la caída fulminante de la misma, con los siguientes hechos que paso a describirlos, someramente.

LOS HECHOS

En principio el pistoletazo de alarma la da el llamado Tribunal Supremo Electoral, cuando sostiene que la “reducción de más de 49 millones de bolivianos, pone en riesgo la administración de las elecciones judiciales de octubre” (1); luego y a propósito, presenta sus reparos el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, cuando dice: “que los gastos estaban inflados y no contaban con el respaldo técnico suficiente”. ¡Caramba!... todo es muy duro, sobre todo para un simple organismo técnico (TSE) que asegura la regularidad de operaciones electorales. Finalmente, el juez español Baltazar Garzón, después de haber hablado mucho sobre cuestiones intrascendentes del Poder Judicial, a 4 de junio, agrega: “no debe estar inmiscuido ningún poder del Estado en el proceso de selección, ya que la población debe ejercer esa decisión” (2).

A este respecto los auspiciadores o los gestores de una “revolución” judicial debían preguntarle si en su país España se hace elecciones para buscar magistrados. Ciertamente, la respuesta habría puesto contra las cuerdas a Héctor Arce Zaconeta, principal actor de la realidad en la que nos encontramos.

LA ESPIRAL QUE SE PRESENTA

La afamada elección judicial que entró a todo pulmón con fundamentos -además- de una pretendida “cumbre” de junio 2016, tiene una caída fulminante con la deserción de la Universidad Mayor de San Andrés. Le siguen los abogados de Bolivia, quienes piden que el sistema universitario se aleje del proceso, “porque no puede ser utilizado ni manipulado”. Finalmente, la Iglesia pide reflexión en elección judicial, en fecha 19 de abril de 2017. Hechos suficientes que advierten que la elección de magistrados ha entrado en una peligrosa espiral, donde nadie puede creer en la palabra de quienes se “inmiscuyen” en la organización independiente de un cuerpo especializado y permanente de la sociedad. Muy diferente de los poderes políticos, esencialmente temporales.

La caída en picada ha disparado la alarma entre los diputados, quienes atinan sólo a decir que “la decisión del rector de la UMSA era como una posición mezquina”, actitud muy semejante a aquello que se enseñó oportunamente: “métanle nomás”… No, hay que advertir -simplemente- que el rector no podía dejar a la Asamblea Nacional en “una situación a la española”.

1.- EL DIARIO: TSJ en riesgo elecciones judiciales. La Paz 3 de junio de 2017, Pág. 1.

2.- EL DIARIO: Baltazar Garzón vertió su opinión acerca de las elecciones judiciales. La Paz, 4 de junio de 2017.

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