EDITORIAL    

El agudo conflicto de los Qhara Qharas



A medida que pasa el tiempo salen a flote las graves contradicciones en lo que se refiere a la cuestión agraria, contenidas en la actual Constitución Política del Estado, la Ley INRA dictada por el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada y la Ley de Reconducción Comunitaria de la Reforma Agraria aprobada por el gobierno de Evo Morales, disposiciones legales que, en sus líneas más generales, están determinando el empobrecimiento sostenido de las masas indígenas y un estado de conflicto permanente entre campesinos y comunidades indígenas a lo largo y ancho del territorio andino e interandino del país.

El más agudo y reciente caso es el relacionado con la “marka” Quila Quila afiliada a la “nación” Qhara Qhara, que ha planteado un problema de propiedad de tierras ante las autoridades del INRA y que, ante la imposibilidad de conseguir solución, ha originado una marcha, por unos 800 kilómetros, de los integrantes qhara-qhareños hacia La Paz para pedir una solución apropiada a su situación.

Los campesinos marchistas demandan la restitución de su territorio ancestral, solicitud que fue respondida por el gobierno en forma radical. El ministro César Cocarico declaró que se trata de una solicitud “improvisada” porque “no se toma en cuenta la vía constitucional y la voluntad de sus habitantes” y que también es un “absurdo” por el hecho de pedir “reconstitución de sus territorios”. A la par, el Presidente de la Cámara Baja manifestó que “lo que ellos están pidiendo es la reconstrucción de los pueblos y naciones indígenas y eso es jurídicamente inviable”.

Pero, mientras las autoridades argumentan en ese sentido, los indígenas de Qhara Qhara sostienen con propiedad que “Tenemos títulos colectivos de la colonia y de la República” y que la reforma agraria “solo dio títulos a los colonos, pero estas tierras antes de los españoles eran nuestras”.

Los campesinos de Qhara Qhara alegan también que “el ministro Cocarico y el INRA dan información falsa” y ambos “Violan la identidad cultural territorial ancestral de los ayllus markas”.

Este conflicto revela a ojos vistas que es solo uno de cientos de casos similares que existen en todo el país, debido a la obsoleta y antidemocrática legislación agraria vigente, malestar que, en realidad, es la punta del hilo de un enorme y enmarañado ovillo de problemas que enfrenta el medio rural del país y que no tardará en explotar con notables alcances.

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