SOCIEDAD    

Reestructuración

Santisteban: “Policía debe evaluar si cumple la CPE”

> Dar baja definitiva a oficiales que infringieron la ley policial es aplicar sanciones a faltas graves y gravísimas, una gestión de rutina, que no responde a criterios de reestructuración institucional, afirmó el jurista



La reestructuración de la Policía Boliviana exige repensar si bajo su actual configuración cumple efectivamente con todas las responsabilidades asignadas en la Constitución Política del Estado (CPE), o retirarle algunas cargas a fin de optimizar su eficiencia, afirmó ayer el abogado Jorge Santisteban.

En tanto, el Alto Mando Policial recientemente informó la baja definitiva de seis oficiales como parte de la anunciada reestructuración a la institución del orden.

En criterio del jurista, la Policía Boliviana debe evaluar con total serenidad si efectivamente si se proyecta adecuadamente en el cumplimiento de las funciones asignadas por el Estado.

El proceso de reconstrucción de la institución del orden debe evaluar aspectos de fondo como el método de selección a generales y el número de oficiales que deben ascender a ese alto grado.

“Se ha visto que la Policía Boliviana no está cumpliendo con su deber, es necesario revisar si la Policía Boliviana debe cambiar a una Guardia Nacional y las responsabilidades que debe asumir en función de sus capacidades tecnológicas y de efectivos. La reestructuración policial pasa también por su tecnificación”, apuntó Santisteban.

DOCTRINA Y FORMACIÓN

La reconstrucción institucional de la Policía Boliviana implica también revisar su doctrina, los procesos de formación de sus elementos partiendo de los criterios de admisión a futuros cadetes, el pensum educativo de la academia policial y los profesionales que están a cargo de esta responsabilidad.

“Se trata de una institución que necesita cambios profundos, los cambios de fondo y forma deben llegar a revisar las investigaciones en los altos cargos policiales, especialmente aquellos casos que están bajo el régimen de los reglamentos internos y la Ley Orgánica de la Policía”, según valora Santisteban.

El plan de reconstrucción de la Policía Bolivia debe tomar en cuenta la cantidad de oficiales que deben ascender al grado de General y el número de direcciones nacionales.

“Algunas direcciones nacionales no están funcionando, se debe revisar cada una de estas reparticiones, la cantidad de personal que requieren, si es pueden ser policías o civiles, el grado jerárquico que debe estar a cargo de éstas”, planteó Santisteban, además de señalar la reconsideración del número de personal uniformado en cargos administrativos.

Otro aspecto mencionado por el jurista como fundamental tiene que ver con la designación de destinos priorizando la capacidad profesional, no así como en la actualidad se procede priorizando la confianza personal, los casos de los departamentos de Santa Cruz y Cochabamba refirió como los más claros ejemplos.

BAJAS Y REESTRUCTURACIÓN

“Se anunció el inicio de una reestructuración policial realizando bajas disciplinarias y movimiento de personal, cuando esta gestión no tiene relación con lo que es una reestructuración institucional. Esta gestión interna responde a criterios de acciones de contingencia ante una situación extraordinaria. Los casos presentados responden al cumplimiento institucional disciplinario, son hechos, además, cometidos con mucha anterioridad y que efectivamente involucra la baja definitiva de los infractores”.

El pasado 16 de mayo, el Departamento Nacional de Control y Seguimiento de Casos Disciplinarios, Penales y Legales, de reciente creación al mando del teniente coronel Mirko Sokol, presentó un primer listado de seis oficiales dados de baja y una nómina de otros 20 en proceso de investigación, esta acción fue considerada por el jurista, como acción distractiva ante la gravedad del estado de desinstitucionalización que enfrenta la Policía Boliviana.

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