EDITORIAL    

¡Cuidado! Sobreprecios y coimas son corrupción



El gobierno, más que de enemigos potenciales que pueda tener en lo interno, debe cuidarse de quienes casi siempre y en todos los gobiernos viven de la corrupción. Desde sus inicios, las autoridades han recibido denuncias sobre coimas, comisiones ilegales y sobreprecios recargados en facturas por compras que hacen diversas instituciones. Lamentablemente, poco o nada se sabe sobre casos concretos y tampoco se da explicaciones coherentes a la colectividad nacional que es invadida por comentarios y rumores de toda laya. ¿Por qué el silencio de las autoridades? ¿O es que se está aplicando el dicho: “Dejar hacer y dejar pasar”? Muy peligroso si es así, porque lo menos que deben hacer las autoridades es callar faltas, errores y delitos que cometan sus colaboradores.

El “dime y direte” de personas interesadas propala todo lo que se le antoja; para ellos lo mejor es causar daño al régimen, desprestigiarlo y hacerle perder credibilidad. Innegablemente, empezó bien en noviembre pasado; pero a muy poco cometió el yerro de “ver, saber y callar” por debilidad, miedo o falta de eficiencia de las autoridades que deben investigar y poner a los culpables en manos de la justicia. Esta es la mejor manera de perder prestigio y crearle enemistades a la Presidenta porque los yerros de sus colaboradores le son endosados a ella porque se cree que lo mal hecho es error e instrucción de ella. Sus ministros, obligados por moral a serle leal y consecuentes con sus políticas y formas de gobernar, están forzados a actuar responsable y conscientemente, actuando severamente en contra de la corrupción y cuando tengan prejuicios y miedo de actuar, darlo a conocer oportunamente; de otro modo, su despacho y dependencias se convierten en apoyo incondicional para el corrupto que, más temprano que tarde, corromperá funcionarios de otras oficinas en perjuicio de todo el gobierno. Cuidado, pues, con la corrupción que es monstruo que puede abarcar muchos terrenos, gozando de inmunidad que la hace impunidad.

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