OPINIÓN    

La teoría de los remates

Víctor Carrato



Resulta curioso que el premio Nobel de Economía en 2020, haya sido ganado por las mejoras a la teoría de los remates y la invención de nuevos formatos de remates.

Lo primero es un error sobre el cual nos desasna el economista Sebastián Fleitas y lo segundo lo explica de forma muy didáctica, en un trabajo publicado en el blog del departamento de economía de Facultad de Ciencias Económicas y Administración.

La historia dice que el químico e ingeniero sueco Alfred Nobel solo instituyó, con su fortuna, un fondo con el que se premiaría a los mejores exponentes en la Literatura, Fisiología o Medicina, Física, Química y de Paz. Fue posteriormente que se creó el Premio del Banco Central de Suecia en Ciencias Económicas en la Memoria de Alfred Nobel. Este premio está financiado por el propio Banco Central de Suecia, aunque la fundación Nobel acepta poner el premio Nobel en Economía en la página web con los otros Nobel, y hace la publicidad de los ganadores de la misma forma que los otros laureados o laureadas e incluso promociona el premio como si fuera uno de los de la Fundación.

¿Por qué el Banco Central Sueco hizo eso? Fleitas dice que no hay una versión oficial y hay diferentes versiones. Por ejemplo, el profesor e historiador del pensamiento económico Philip Mirowski plantea que el asunto es que en los sesentas el Banco Central de Suecia estaba intentando generar su independencia del gobierno sueco. En ese marco, pensaron que tener un premio que fuera “puramente científico” en vez de “político” y celebrar la economía como una ciencia podía ser una buena manera de fortalecer el Banco y su independencia.

WILSON Y MILGROM

La cuestión es que los estadounidenses Robert Wilson y Paul Milgrom ganaron, el 12 de octubre de 2020, el híbrido premio. Tampoco son los primeros estos dos economistas quienes estudiaron la teoría de subastas o los remates. Esta es una rama aplicada de la teoría de juegos que se ocupa de cómo las personas actúan en mercados de subastas e investiga sus propiedades. Existen muchos diseños posibles (o conjuntos de reglas) para una subasta. Los temas típicos estudiados por los teóricos incluyen la eficiencia de un determinado diseño de subasta, estrategias de oferta óptima y de equilibrio y la comparación de ingresos. La teoría de la subasta también se utiliza como una herramienta para el diseño de subastas del mundo real, en particular la subasta para la privatización de empresas del sector público o la venta de licencias de uso del espectro electromagnético.

El economista Sebastián Fleitas explica qué son los remates y cómo funcionan. “Muchos mercados determinan sus precios y quién se lleva el bien con base en un remate. Los remates son usados en muchas cosas y todos los días. Por ejemplo, se remata casas, obras de arte, se licita las compras públicas y se remata las frecuencias radioeléctricas utilizadas, por ejemplo, para la conexión a internet.

También, y aunque es menos conocido quizás, se remata la publicidad que aparece en las búsquedas de Google. (Continuará).

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