OPINIÓN    

El coronavirus (Covid-19), la naturaleza y el hombre

Luis Antezana



Como todas las pandemias y epidemias de la historia, el coronavirus (Covid-19) no es invento humano, es, por el contrario, creación de la naturaleza.

El Covid 19 es un invento de la naturaleza, no es un invento humano. En la historia de la humanidad este tipo de virus pandémico se ha producido numerosas veces y siempre con las mismas características esenciales, entre ellas, tener un tiempo de vida, atacar y desaparecer, ensañarse con la sociedad humana y, muy raras veces, con otras especies.

Este virus pareciera que es un recurso de la naturaleza para un fin determinado, un fenómeno natural y su aparición y desarrollo son independientes de los deseos del hombre. El hombre no puede luchar contra las leyes de la naturaleza y, a lo más, puede conocer los fenómenos y, si actúa en forma racional, puede dominarlos. Esa es la única forma de comprender y enfrentar el problema. Otros recursos son inútiles: la enfermedad viral siempre triunfa. Al combatirla en forma ciega se puede alcanzar ciertos triunfos, pero éstos son parciales y temporales y son sobrepasados por la epidemia. El coronavirus, al parecer, solo se combate y elimina a sí mismo

Querer luchar contra una pandemia -como es del virus chino- es como querer luchar contra la fuerza de la gravedad y si se aplica algunas medidas contra él, es como querer tapar el sol con una mano. La ley de la gravedad nunca ha podido ser combatida y dominada hasta que fue conocida en sus diversas leyes, comprendida y así puesta al servicio de la humanidad.

Esa apreciación general es la que se debe considerar en la lucha contra el corona virus, sino será imposible ganar la batalla. Ganará en todo caso y, a lo más, la oposición que se le haga será mínima en relación con la gigantesca magnitud del virus. Sin embargo, eso no quiere decir que no se tome en su oportunidad medidas empíricas para evitar o frenar o erradicar el mal, pero lo que debe hacerse con preferencia es encontrar las formas adecuadas, podría decirse científicas, para derrotar a este enemigo invisible.

Es sabido que la única forma de derrotar al enemigo, al menos en el presente caso, es conocerlo. Hay, pues, que utilizar contra él los métodos adecuados. La lucha contra este virus es una guerra y para ganarla hay que conocer al enemigo y combatirlo con las estrategias y tácticas adecuadas y también hay que conocer el arte de la guerra. Se debe, pues, conocer al enemigo para combatirlo y derrotarlo.

Las bacterias y virus que han producido epidemias y pandemias en la historia de la humanidad fueron producto del desarrollo natural de la naturaleza, que es infinita en el tiempo y en el espacio y es independiente de la conciencia del hombre. Está en movimiento incesante, pero el hombre ha podido entrar en el conocimiento de las leyes de la naturaleza, influyendo sobre esas leyes, utilizando sus materiales para producir, valiéndose del trabajo para producir lo necesario para la supervivencia de la sociedad humana y de la misma naturaleza.

Sin embargo, aun transformando a la naturaleza, los hombres no dejan de pertenecer a ella. Los hombres pueden cambiar la naturaleza y crear una “segunda naturaleza” o sea las cosas creadas por la producción social (edificios, caminos, puentes, etc.), y que, pese a todo, no dejan de pertenecer a la naturaleza.

El hombre puede cambiar en la dirección deseada las fuerzas de la naturaleza, pero únicamente respetando y aliándose con las leyes de la misma naturaleza, vale decir utilizando las fuerzas y los procesos naturales.

Los virus, bacterias, microbios y otros organismos son parte de la naturaleza y en vista de esa característica y las leyes a que están sometidos esos micro organismos su existencia es independiente de la voluntad del hombre y, a lo más, lo único que se puede hacer es conocer sus características físicas y químicas para dominarlas y evitar los daños que causan a la humanidad.

Con medidas empíricas no se puede eliminar un virus. Lo que hay que hacer es dominarlo, conociendo las normas que lo gobiernan, su origen, las causas que lo originan, los objetivos que persigue, los procedimientos que utiliza. Pero…

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