OPINIÓN    

Economía de palabras

Piedras y droga

Humberto Vacaflor



La transnacional de la droga usa, como se sabe, todos los medios imaginables e inimaginables para llevar el producto hasta los mercados de consumo, incluyendo pañales de bebés, corpiños de señoras, bragueros de señores, intestinos de tragones, submarinos rusos… y ahora piedras.

Un cargamento de 188.000 kilos de piedras, rotuladas como mineral de cobre, llegó a España, según El Español, procedente de Sudamérica. Eran piedras perfectas, como se las podría ver en una cantera cualquiera o en las faldas de las montañas ricas en minerales.

El cargamento había partido de Guayaquil y, tras una escala en Cartagena de Indias, llegó al puerto de Barcelona, a la ciudad de Zaragoza y a una nave industrial de Madrid, donde la policía decidió ver qué había dentro de las piedras.

Piedras perfectas, como las que se extrae de las montañas, fueron destruidas con mazas y, aleluya, estaban ocultando perfectos paquetes de cocaína. Fueron detenidos los responsables de la importación y la Interpol está ahora avanzando en la captura de los encargados de todo el trayecto.

Fueron encendidas todas las alarmas que tienen que ver con el tránsito de piedras, ahora que se ha comprobado que los narcotraficantes han encontrado la forma de dar a un kilo de cocaína una envoltura pétrea perfecta.

La FELCN boliviana debería tomar nota de esta información y proponerse averiguar el misterio de las piedras que los camioneros del Chapare llevan hasta Santa Cruz para venderlas a las empresas constructoras.

Camiones que llevan ripio o piedras desde Chapare a destinos más próximos, inclusive a la frontera con Brasil.

Los proveedores de áridos en Santa Cruz se preguntan cómo puede ser que un ripio que recorre 350 kilómetros pueda ser vendido al mismo precio, o incluso menor, que el ripio del Piraí. Un alcalde de la zona creó incluso facilidades para que los ripieros del Chapare almacenen su producto, mientras combatía a las empresas del lugar.

Empresas estatales o semiestatales compraron el ripio del Chapare en Santa Cruz, favoreciendo un flujo que, ahora se puede sospechar, podría beneficiar al narcotráfico.

Las actividades económicas legales son amenazadas por el narcotráfico, que moviliza sus capitales, sus ingentes capitales, para expandirse y coparlo todo, como se observa en estos días en el caso de la soya, en que los productores fueron convertidos en rehenes por leyes que favorecen a los lavadores de dinero.

La droga está en todas partes.

Vacaflor.obolog.com

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