POLÍTICA    

Tribunal de la Naturaleza

Comisión pide sanción al Estado por caso Tipnis

Exigen también la paralización definitiva de la construcción de la carretera; la derogación de la Ley 969 de agosto del año 2017 que le quita la intangibilidad al Tipnis y la adopción de medidas para detener el avance de la colonización hacia la zona núcleo del Tipnis



La comisión del Tribunal Internacional de Derechos de la Naturaleza que analizó el caso del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis) y los impactos que causaría una carretera, concluyó que el Estado boliviano debe ser sancionado por violar los derechos de la Madre Tierra.

El informe, que fue presentado ayer señala que el “Estado Boliviano ha incumplido con su obligación de respeto, protección y conservación de la Madre Tierra”.

“La comisión, en consecuencia, exhorta al Tribunal a sancionar al Gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia por las reiteradas violaciones a los Derechos de la Madre Tierra y a otros cuerpos jurídicos que le reconocen como sujeto de derechos”, dice el texto.

La comisión está compuesta por el ecuatoriano Alberto Acosta, el argentino Enrique Viale y la estadounidense Shannon Biggs. Ellos estuvieron en Bolivia en agosto de 2018 para visitar el Tipnis, sin embargo, durante su presencia fueron descalificados por autoridades de Gobierno y no les permitió el ingreso al Polígono Siete, que es el sector del parque nacional donde se instalaron colonizadores productores de coca.

En el informe, se afirma que las comunidades indígenas del Tipnis tienen su base productiva y reproductiva en las actividades tradicionales de caza, pesca, recolección y agricultura con impactos negativos mínimos sobre los ecosistemas, pero esa forma de vida no puede coexistir con la lógica que llevan los colonizadores.

“Estas formas de vida indígena no pueden convivir con el modelo de desarrollo impuesto por los colonos que se basa en la parcelación de la tierra y la desaparición de normas y reglas culturales de reciprocidad de las comunidades indígenas”, señala.

La comisión alertó que se ha generado una crítica situación de sobrevivencia cultural, en la cual los indígenas deben mimetizarse en la dinámica de producción de coca y su afiliación al sindicato por un lado, la venta de mano de obra o la migración.

Se indica también que, según datos de 2018, la tasa de pérdida de bosque en el Polígono Siete controlado por colonos es ocho veces más alta que en el resto del Tipnis y el doble que en toda la Amazonía boliviana. En este sentido, la comisión advirtió la construcción de la carretera ampliará el modelo de los colonizadores y su lógica de producción.

En cuanto a la consulta “previa” que realizó el Gobierno para justificar la construcción de una carretera, la comisión también tuvo sus observaciones.

Señaló que la consulta no fue previa al haberse realizado dos años después de la aprobación del protocolo de financiamiento de la construcción de la carretera. Observó también que hubo regalos, prebendas y promesas de desarrollo condicionaron los criterios, entre otras críticas.

Con esos elementos tomados en cuenta, la comisión pidió al Tribunal sancionar al Estado boliviano, pero además los siguientes puntos:

La paralización definitiva del proyecto de carretera por el Tipnis.

La derogación de la Ley 969 de agosto del año 2017 (que le quita la intangibilidad al Tipnis).

La adopción de medidas para detener el avance de la colonización hacia la zona núcleo del Tipnis.

La consolidación territorial y la autonomía del Territorio Indígena Multiétnico en el Bosque de Chimanes, lo que permitiría el control y gestión integral con el Tipnis.

La anulación de los planes de expansión petroleros.

La identificación y sanción de los responsables de las violaciones a los Derechos Humanos el año 2011 en Chaparina.

EN 2010, MORALES SE IDENTIFICÓ CON AVATAR

En contraste con el discurso actual, en 2010 cuando cumplía su primera gestión como presidente de Bolivia, Evo Morales fue al cine a ver la película Avatar de James Camerón, filme que según sus declaraciones lo identificó en su lucha por la Madre Tierra.

Según medios estatales, Morales acudió por tercera vez en su vida al cine y comentó que pese a tener una “alta dosis de fantasía”, la película es “una profunda muestra de la resistencia al capitalismo y la lucha por la defensa por la naturaleza”.

Años después, la empatía de Morales por la lucha de los indígenas que piden respeto a su territorio, cambió por el compromiso con los cocaleros de Polígono 7 de construir la carretera por el Tipnis “con Evo o sin Evo”.

En julio de 2017 reiteró que “tarde o temprano va a haber ese camino” y recordó que también otros sectores, como los transportistas, exigen reactivar la carretera por su importancia estratégica de vinculación.

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