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Persisten protestas

Haití, otra crisis de América

> El país caribeño es considerado uno de los estados más pobres, según organismos internacionales



Corrupción, economía maltrecha y emergencia social motivaron las multitudinarias marchas que se apoderaron del país durante las últimas semanas. El estado más pobre de Latinoamérica acumula sus crisis y depende de la ayuda exterior para no colapsar.

Mientras Venezuela está al centro de la atención debido a una crisis que crece en intensidad día a día, hay otro país en América que atraviesa una situación explosiva, pero que al que no se ha concedido semejante seguimiento: Haití, nación caribeña compuesta por unas 11 milones de almas, ha sido el escenario de violentas protestas que han revelado una profunda crisis.

Fue la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos (OEA), que dio la alarma sobre la gravedad de la situación actual. El pasado 27 de febrero, en un comunicado, la entidad expresó su "preocupación" sobre el "desabastecimiento" de productos básicos que golpea a Haití a raíz de la crisis en curso, pero también informó que las protestas dejaron al menos 26 personas muertas y 77 heridos.

TENSIONES

Según la agencia France24, un saldo trágico que marca un episodio más en las actuales tensiones sociopolíticas y en la historia convulsa de ese país de apenas 27.000 km2. Primer territorio latinoamericano en ser liberado del yugo colonial y primera nación negra, la trayectoria de Haití se caracteriza por la inestabilidad institucional y las falencias económicas que se arrastraron hasta la actualidad.

En el blanco de los manifestantes: Jovenel Moïse, un presidente impopular que ha concentrado todas las críticas a causa de una coyuntura que se volvió insostenible para millones de sus administrados.

Esta última oleada de protestas, que estallan esporádicamente, se desató a raíz del intento del Gobierno de alzar el precio de los combustibles, en julio pasado, por recomendación del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Una medida difícilmente aceptable en un país con una inflación galopante, donde además aproximadamente el 60% de la población vive con menos de 2 dólares estadounidenses por día y donde el Producto Interno Bruto, la riqueza del país, por habitante se evaluaba, en 2014, a 830 $, siete veces menos que la vecina República Dominicana.

DISTURBIOS

La agencia EFE informó que varios muertos y heridos, sin especificar el número, dejan enfrentamientos que protagonizan desde hace tres días grupos armados en el barrio de La Saline, uno de los más peligrosos de Puerto Príncipe, la capital de Haití.

Muchas personas han tenido que abandonar sus casas debido a los violentos enfrentamientos, empeorando la situación de vecinos de este lugar que tuvieron que irse a refugios improvisados en la zona tras salir huyendo el pasado mes de noviembre debido a la violencia de las bandas armadas que operan en este lugar.

La Policía, con escasa presencia en esta zona, no ha ofrecido información sobre lo ocurrido.

El pasado 13 de noviembre al menos 59 personas murieron en La Saline, en lo que la Red Nacional para la Defensa de los Derechos Humanos de Haití (Rnddh), calificó como una "matanza de Estado".

La organización, que identificó a 45 de los fallecidos, atribuyó lo ocurrido a bandas armadas que operan con el supuesto apoyo de miembros de la Policía de este país, que atraviesa por una situación de inseguridad muy grave.

SE AGRAVA ECONÓMICA Y POLÍTICA

Haití vive una profunda crisis económica y política, agravada tras las masivas y violentas protestas de dos semanas que iniciaron el pasado 7 de febrero, el mismo día en el que el presidente Jovenel Moíse cumplió dos años en el cargo.

En dichas protestas, convocadas por el Sector Democrático y Popular, una de las facciones más radicales de oposición, murieron 26 personas, de acuerdo con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), si bien la Policía no ha ofrecido datos sobre el número de víctimas.

Las manifestaciones, que han aumentado la inseguridad en Haití, el país más pobre de América, y han provocado un clima de incertidumbre, se produjeron en medio de una severa crisis económica, que se agravó este año por una fuerte depreciación del gourde, la moneda oficial, y una inflación galopante.

En sus protestas, los manifestantes exigen justicia en las supuestas irregularidades en el programa Petrocaribe, a través del cual Venezuela suministra petróleo a este país a precios blandos.

(EFE)

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