OPINIÓN    

“Gente decente”

Gracián Bascopé T.



Recién puedo reaccionar después de ver en medios de prensa, tanto escritos como televisivos, las imágenes de una reunión en Tribunal Supremo Electoral para definir y entrar en consenso para fijar fecha de las próximas elecciones, donde participaron candidatos a la primera magistratura de nuestro país, luego del crimen cometido por fraude electoral, en la pasada gestión.

Recordé a mis padres y volví a mi infancia y juventud, ellos comentaban siempre de uno que otro personaje decir “ese señor es gente decente”, “aquel caballero es gente decente”, “aquella familia es gente decente”. Entonces recordé un libro que leí de muy joven, “Habla Melgarejo”, bajo el pseudónimo de “Thajmara”, escrito por Isaac Tamayo Sanjinés en 1914. En este libro el autor mencionado indica:

“¿A qué llamáis gente decente?

- Gente decente… la gente decente es, pues… la gente decente.

- Gente decente es la que posee un alto grado, el sentimiento del deber y el de la necesidad de cumplirlo.

- Gente decente es la que tiene el sentimiento de su dignidad personal, pero en perfecta armonía con el respeto al derecho ajeno.

- Gente decente es el que trabaja para vivir y vive para trabajar.

- Gente decente es el que no se emborracha y no juega a los dados, a las carreras, a las cartas, ni se entrega a ninguno de los entretenimientos malsanos que acaban con la dignidad personal, prostituyendo el Alma, y envilecen las costumbres.

- Gente decente es la que no miente, la que cumple sus compromisos, la que no falta a una cita, la que no toma nada prestado sin tener seguridad de poder devolverlo al término convenido.

- Gente decente es la que gasta lo que tiene y no ostenta más de lo que puede.

- Gente decente es la que no difama al vecino, que no se parapeta detrás de las columnas de un diario, para deshonrar al prójimo y quitarle el buen concepto, como el ladrón de los caminos reales, roba y despoja al indefenso viajero.

- Gente decente es la que acepta natural y sencillamente la superioridad ajena y no se rebela contra ella, armándose de la calumnia, la difamación, el insulto, etc.

- Gente decente es la que nunca ha sentido el aguijón de la más baja y más ruin de las pasiones, la envidia.

- Gente decente es, en fin, el juez, el médico, el sacerdote, el profesional, de cualquier especie, que cumple su deber y no defrauda la confianza ni las esperanzas que el Estado, la sociedad o sus ciudadanos, han depositado en él”.

A estas alturas de la vida, veo que la clase política ha perdido el rumbo, ha perdido la brújula, ha perdido la dignidad, vi espantado sonriéndose con el postulante a candidato del pasado gobierno, sin que importare estar en el mismo ambiente, después de tanto daño hecho al país, a los ciudadanos, a los trabajadores, jubilados, etc. y ninguno de ellos tuvo la valentía de retirarse del lugar, claro, el refrán popular se cumple como una guillotina “Dime con quién andas y te diré quién eres”.

Está claro, la gente decente está reposando en el cementerio, a quienes los hicieron votar en anteriores elecciones. No tengo en este instante en la cabeza el nombre de un hombre político desprendido de pasiones e intereses personales y de grupo, que vele por el engrandecimiento nacional.

“En las democracias la muchedumbre es la soberana; en la oligarquía, es la minoría”.- LA POLÍTICA de Aristóteles.

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