OPINIÓN    

En nombre de la salud pública

Armando Aquino Huerta



Durante la cuarentena vigente desde hace más de sesenta días y en nombre de la salud, se están cometiendo hechos rayanos en delitos, al parecer porque a unos no les interesa la salud y a otros sí, aun restringiendo los derechos constitucionales y humanos; cuyos hechos a modo indicativo –no limitativo- serían los siguientes:

Se dice que algunos dirigentes del Movimiento al Socialismo (MAS) obedeciendo instrucciones de su jefe, el expresidente Evo Morales Ayma, exiliado en la Argentina, estarían incitando a no acatar la cuarentena, portando armas y realizando bloqueos, marchas, cacerolazos, haciendo explotar dinamita en diferentes lugares, atentando contra la salud y la vida de los bolivianos; cometiendo así los delitos de "alzamientos armados contra la seguridad y soberanía del Estado", "sedición", "conspiración", "terrorismo", "instigación pública a delinquir" y otros tipificados y penados en el Código Penal; cuyos hechos sumados a sus actos desestabilizadores darían lugar a considerar como delincuentes políticos a sus autores y participantes y tendrían que ir a la cárcel.

Al igual que a la Asamblea Legislativa que al no aprobar el ascenso a generales de los miembros de las Fuerzas Armadas de la Nación, estaría cometiendo el delito de "incumplimiento de deberes", sancionado por el Código Penal.

Por otra parte, el "quédate en casa" acatado obligatoriamente, por miedo a ser detenidos, encarcelados y multados; restringe y suprime el derecho a la libertad -inviolable- establecido en los Arts. 22, 23, 15 y 113 de la Constitución Política del Estado y la Declaración Universal de Derechos Humanos, concordante con los derechos de los niños, niñas, adolescentes y adultos mayores; hecho que estaría comprendido dentro de los delitos contra la libertad tipificados en el Código Penal, porque no se puede obligar a nadie a hacer lo que no quiere. Por alguna razón se dice que "el hombre es arquitecto de su propio destino", consiguientemente cada individuo tiene que cuidarse, sin necesidad de que lo cuiden los policías y militares.

Privar del derecho al trabajo en toda Bolivia para -en nombre- proteger la salud..., equivale a desconocer el derecho al trabajo establecido en los Arts. 46 y 47 de la Constitución Política del Estado y la Declaración Universal de DDHH; y constituiría delito de "atentados contra la libertad de trabajo", sancionado por el Art. 303 Código Penal.

Prometer entregar laboratorios, pruebas y equipos de bioseguridad en nombre de la salud... a los hospitales de Santa Cruz, Beni, Cochabamba, Potosí y otros, y no entregarlos estando obligado a hacerlo, pese a los reclamos reiterados; constituiría delito de "incumplimiento de deberes", penado por el Art. 153 del Código Penal.

La compra con sobreprecio de 170 respiradores artificiales básicos en nombre de la salud pública en plena pandemia y cuarentena -que se descubrió que no servirían-; causó la detención del exministro de salud y cinco personas; pero surgen las preguntas: ¿Qué hizo la Cancillería? ¿Quiénes recibieron dichos respiradores? ¿Por qué no se los entregó al Ministerio de Salud? Tal hecho -amén de las repercusiones políticas- hace ver que habría más autores, cómplices y encubridores, y constituiría delito de "negociaciones incompatibles con el ejercicio de funciones públicas", "concusión" y "resoluciones contrarias a la Constitución y a las leyes", previstos en el Código Penal.

Hecho que se puede descubrir en minutos, revisando los celulares y computadoras de las personas involucradas, y saber indubitablemente quiénes cometen delitos en nombre de la salud. Si el sobreprecio en el caso de los respiradores sería $us 3.000.000, más o menos, en términos médicos podría decirse que se estaría desangrando económicamente a Bolivia en nombre de la salud; peor aún si son descubiertos otros casos similares.

En cuanto al desastre sanitario y sus consecuencias en el Beni, y el caso de Montero –colapsado- que tiene construido un hospital de tercer nivel que debió inaugurarse hace meses pero inexplicablemente no se inaugura, pese la cuarentena y el encapsulamiento, y siguen aumentando casos, también constituirían delitos de "incumplimiento de deberes", cometidos en nombre de la salud.

La aprehensión del juez Hugo Huacani, que iba a celebrar la audiencia de medidas cautelares, para determinar la libertad o la detención preventiva del exministro de salud y los demás imputados en el caso de los respiradores artificiales; constituye delito de "privación de libertad" y "secuestro" que haría procedente la aprehensión, detención preventiva y condena de los autores, cómplices y encubridores, porque la denuncia de "prevaricato" en su contra no justifica su aprehensión desde ningún punto de vista. Pero no se ha iniciado hasta el presente ningún proceso penal por tal aprehensión. En nombre de la salud... habría que hacerlo.

Si no se cambia el plan estratégico contra el coronavirus, podrían cometerse otros hechos más en nombre de la salud pública.

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