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Recordando a Juan Carlos Aranda a cinco años de su fallecimiento

La privilegiada voz de “Juanca” se apagó el 2 de agosto de 2015, pero sus canciones, su sencillez, humildad y su carácter jovial vivirán por siempre.



Su partida fue irreversible, pero su voz y sus canciones vivirán eternamente en el público. Así quedó demostrado esta semana cuando muchos seguidores y amigos recordaron el quinto año del sensible fallecimiento de Juan Carlos Aranda, uno de los mejores cantantes de Bolivia.

La privilegiada voz de Aranda se apagó el 2 de agosto de 2015, pero sus canciones, su sencillez, humildad y su carácter jovial vivirán por siempre.

En homenaje a su memoria, hoy publicamos la nota que La Guía sacó en el matutino EL DIARIO el 9 de agosto del año 2015, a una semana de la intempestiva muerte de Juan Carlos, a quien cariñosamente sus amigos le llamaban “Juanca” y “Petete”.

“Yo siempre digo que es importante ser profesional en el ámbito en el que te desenvuelves. Y en ese sentido, creo que un cantante debería cantar de todo. Y yo lo hice gracias a Dios. Empecé en el campo tropical y luego hice rock, música lírica y folclórica. Ahora pienso que puedo hacer muchas cosas más, ya que me siento capaz de cantar de todo”, afirmaba Aranda en enero del año 2003, cuando se definía como “una persona muy simple, pero sí demasiado renegón”.

“Soy más tranquilo que una fotografía”, decía el desaparecido cantante, que comenzó su carrera a mediados de la década de los 80 en la orquesta Swingbaly y desde ese momento se convirtió en una de las primeras voces masculinas.

Cuando le preguntamos cómo cultivaba su voz, “Juanca” respondió: “No hago mucho desmán y no exagero en varias cosas”. Lo que más cuidaba era su garganta “con algunos remedios caseros, como manzanilla”, y “siempre trato de llevarme un termito calientito con miel”, contaba.

Licenciado en auditoría y con varios postgrados, el intérprete de “Yo triste y tu riendo” y “Ayúdame” confesó en enero del año 2010 que una frustración en su vida fue no haber sido médico. “Siempre quise ser médico y pediatra porque me gustan mucho los niños, trabajaré por ellos”, expresaba el también ex Constituyente.

Su sueño realizado fue su hija Stephanie, que vive en Estados Unidos. Cada vez que venía y regresaba al país del norte, Juanca “lloraba a mares”. Y su mayor sueño en el ámbito artístico fue participar en un festival internacional de canto.

Luego de transitar por varios conjuntos, entre ellos Los Puntos –con el que Juanca confesó que vivió una de sus mejores épocas- Opus 4.40, Los Brothers, Los Bucaneros y Alto Tráfico, el cantante paceño decidió crear el año 2012 el grupo Irreversible, con el que arrasó en la movida tropical con varios reconocimientos y éxitos como “Infiel” y “Ya no hay forma de pedir perdón”, que grabó con El Combo con Clase de Chile.

“Dios nos ha bendecido mucho, siempre digo. En dos años (de vida) hicimos bastante, nos hemos posesionado en un lugar donde realmente muchos grupos que tienen 10 o 20 años no han podido llegar. Creo que estamos dentro de los mejores grupos de La Paz”, afirmaba Juan Carlos Aranda.

“Irreversible es como el lema que tenemos: Irreversible para vos y para quien, quien, quien, quien... para ti también, queremos llegar a todos los círculos sociales, a todas esas lindas personas que nos brindan su apoyo y para quienes yo siempre pido bendiciones”, subrayaba en agosto del año 2014 en una de las últimas entrevistas que le hizo La Guía.

“Ya son 33 años que voy cantando y creo que este es mi último grupo, en este grupo me voy a morir”, aseguraba el experimentado cantante, al mencionar que a la canción que le tenía más cariño era a “Yo triste y tú riendo”.

“Esta canción es muy especial de por vida. Por ejemplo, en los boliches los jóvenes se acercan y me dicen: Con esa canción mis papás se han casado y ves, es toda una generación que ha pasado y el tema sigue y la gente la sigue cantando”, aseveraba este tenor ligero, cuya virtud fue que su voz se acomodaba a todo tipo de música.

“Hace poco me encontré con unos amigos de mucho tiempo con los que he compartido muchas cosas y me dicen: Yo no entiendo, cada vez que te escucho, tu voz suena más clara, más fuerte y con mayor presencia”, expresaba a La Guía.

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