SOCIEDAD    

Caso Apolo

Inicia juicio contra Juan Bascopé

Según el ITEI, la tortura y tratos crueles, inhumanos y degradantes siguen siendo el método de investigación y confesión más utilizado por la Policía, sistema del que fue víctima Bascopé



Después de cuatro años y tres meses, de mantener detención preventiva en el penal de San Pedro de La Paz, iniciaría hoy el juicio contra Juan Bascopé, acusado de asesinato y otros casos, sin ninguna prueba, en el caso Apolo.

El lunes 22 de octubre, el juez Beltrán Quispe Pucho, del Tribunal Departamental de Justicia (TDJ) de La Paz, suspendió la audiencia por la incomparecencia del fiscal Ramiro Jarandilla y el Comando Nacional de la Policía, quienes son los denunciantes.

Bascopé, que alega inocencia, denunció que fue torturado por efectivos policiales y militares cuando lo aprehendieron en julio de 2014, lo que motivó la llegada de una Comisión de alto nivel de la Organización de las Naciones Unidas, contra la tortura.

El Ministerio Público concluyó las investigaciones de este caso en septiembre de 2015 y remitió ese actuado a las autoridades judiciales del TDJ para que se inicie juicio oral, sin embargo los jueces recién llamaron a inicio del juicio el 22 de octubre de 2018, el cual fue reprogramado para las 10.30 horas de hoy.

Bascopé es el único aprehendido del caso Apolo y está acusado de asesinato, lesiones graves y leves, portación de armas de fuego y encubrimiento, a la fecha lleva cuatro años y tres meses de detención preventiva, sin ninguna prueba en su contra.

Por este caso, 25 personas fueron procesadas, a la fecha solo Bascopé permanece detenido, otros 22 cumplen detención domiciliaria y dos gozan de libertad pura y simple.

CASO APOLO

En octubre de 2013 se produjo una incursión violenta a comunidades de Apolo con motivo de la erradicación de coca excedentaria. Varias investigaciones que se hicieron, entre ellas el de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de La Paz, establecen que el ingreso de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) de Policías y Militares, no fue precisamente a cocales excedentarios, sino a zonas de producción tradicional de coca.

Como resultado del hecho se produjo el deceso de cuatro personas, Willy Yujra Mamani, suboficial de la Fuerza Naval; Michael Joel Olivares, médico; Johnny Reynaldo Quispe Chura y Oscar Gironda Porres, subtenientes del Ejército. Además de 30 heridos y 17 detenidos enviados a la cárcel de Patacamaya.

Más de cien niños y sus familias fueron refugiados en la Iglesia de Apolo bajo la protección del padre Dionicio Zabala, contra quien el Gobierno lanzó una feroz campaña de desprestigio.

El entonces asambleísta departamental, Víctor León Chalco, fue secuestrado por algunas horas en la ciudad de La Paz, por encapuchados, que le exigían nombres de dirigentes de Apolo.

Los jueces del TDJ tardaron más de tres años para llamar a juicio contra 25 personas supuestamente implicadas en el asesinato de efectivos de la Fuerza de Tarea Conjunta de Apolo.

TORTURA

Juan Bascopé fue detenido el 17 julio de 2014 y denuncia que desde ese día hasta el 20 de julio de ese año, fue torturado por policías y militares para obligarle a autoincriminarse por la muerte de cuatro efectivos de Policía y del Ejército que ingresaron a la comunidad Miraflores, Apolo, para erradicar coca en octubre de 2013.

El saldo de la tortura que Juan recibió por efectivos militares, de la Policía, inclusive de los investigadores del caso, son tres costillas rotas, ambos hombros dislocados, el tórax lesionado, las manos con los nervios destrozados y profundos dolores en el ombligo.

ITEI

En declaraciones anteriores a EL DIARIO, el Instituto de Terapia e Investigación (ITEI) sostuvo que la tortura y tratos crueles inhumanos y degradantes siguen siendo el método de investigación y confesión más utilizado por la Policía y que los gobiernos de turno, incluido el actual, no realizaron acciones concretas para que esta situación cambie.

Emma Bolshia Bravo, directora del ITEI, denunció que la tortura en instancias judiciales se realiza en complicidad y anuencia de las autoridades.

“Es el método de investigación más barato y esa es una de las razones por la cual a la Policía no se la forma en métodos científicos, por el contrario se la entrena en el uso de la tortura como medio de amedrentamiento”, manifestó Bravo.

A decir del ITEI, la Policía aún mantiene la picana eléctrica, golpes en partes sensibles, la asfixia (bolsa en la cabeza), amenazas, tortura sicológica, entre las más recurrentes como método para obtener información.

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